jueves, 20 de septiembre de 2012

Risoterapia: Un nuevo campo para los profesionales de la salud



                                                           Risoterapia:


Las formas de expresión que tiene el ser humano son
el lenguaje oral y escrito y el lenguaje corporal. En este
último aspecto podemos considerar a la risa, definida
como el movimiento de la boca y otras partes del rostro
que demuestran alegría. La risa es la expresión de una
emoción debido a diversos elementos intelectuales y
afectivos, que se muestra principalmente en una serie
de aspiraciones más o menos ruidosas, dependiendo
en gran parte de las contracciones del diafragma y
acompañadas de contracciones involuntarias de los
músculos faciales, resonancia de la faringe y del velo
del paladar. La risa es provocada por algo que mueve
el ánimo en virtud de su carácter jocoso, ridículo o
placentero.
Según científicos de la Universidad de California, el
sentido del humor está en la circunvolución frontal
superior izquierda del cerebro, en el área motora


suplementaria. Se experimentó estimulando esa zona
en el cerebro de una adolescente de 16 años mientras
hacía diferentes tareas. Si la estimulación era suave, la
chica sonreía, si aumentaba, estallaba en risas. Ella lo
atribuyó a la foto de un caballo, un párrafo que estaba
leyendo o a la presencia de los investigadores. En esta
zona reside la creatividad y la capacidad para pensar
en el futuro y la moral, de ahí que los humanos son los
únicos seres con capacidad de reírse.
A medida que las habilidades humanas se perfeccionan,
la capacidad de reír disminuye. Al principio los niños
la utilizan como una forma de comunicación y después
se convierte en una conducta emocional; un niño de 6
años ríe entre unas 300 a 400 veces al día, un adulto lo
hace sólo entre 15 y 100 veces y los adultos mayores
sonríen menos de 80 veces diarias; las personas más
risueñas alcanzan 100 risas al día y las menos alegres
apenas llegan a 15. Parece que con los años se
va perdiendo la alegría y las personas se vuelven más
serias, quizás en parte porque la sociedad así lo exige.
Posiblemente, el problema es que a las personas divertidas no se les permite dar rienda suelta al sentido
del humor. 
En tal sentido, quienes ríen poco o tienen poco sentido
del humor son propensos a contraer enfermedades
graves como el cáncer o ataques cardiacos. Según los
estudios de José Elías, uno de los mayores expertos
españoles en la materia, un minuto de risa diario
equivale a 45 minutos de relajación: «Reírse incrementa
la autoestima y la confianza en personas deprimidas,
supone un refuerzo inmunológico, corta los
pensamientos negativos (ya que no podemos reír y
pensar al mismo tiempo) elimina el miedo y ayuda a
minimizar los problemas».
Se sabe por ejemplo
que la risa es la mejor arma para los esquimales. En
sustitución de los duelos con armas, los moradores de
Groenlandia prefieren los duelos de ridículo; ante la
tribu, los dos contendientes, frente a frente, se insultan
y ridiculizan; las carcajadas de los asistentes señalan al
vencedor: el humillado se toma la cuestión tan en serio
que a veces prefiere el exilio a que cada día continuasen
riéndose.
Otros expertos afirman que reírse tres veces al día es
suficiente siempre y cuando sea por más de un minuto
cada una. El psiquiatra William Fry, quien ha estudiado
los efectos de la risa por más de 25 años, asegura que
tres minutos de risa intensa equivalen para la salud a
cerca de diez minutos de remar enérgicamente.
Pero ¿qué es lo que provoca risa? 

Para Jáuregui, son
cuatro las teorías más conocidas:
• Superioridad – Thomas Hobbes, sostuvo que la risa
es el resultado directo de la percepción de que otra
persona es inferior a uno mismo. Por ejemplo, un
amigo se choca contra un poste de luz, un músico
falla una nota o un actor cómico hace el papel de
tonto e incompetente.
• Incongruidad – según Kant y Schopenhauer, la risa
se dispara cuando el sujeto percibe dos elementos
contrarios o incompatibles que por algún motivo
aparecen unidos como en el típico chiste de doble
sentido o los contrastes de lo absurdo.
• Catarsis – sostenida por Herbert Spencer y Sigmund
Freud entre otros, es que la risa libera alguna tensión
o sentimiento acumulado, como parece suceder con
los chistes verdes o agresivos, con la risa nerviosa y
con las jocosas peleas y persecuciones de los niños.
• Play – en los últimos años defendida por Michael
Mulkay, quien considera que cualquier cosa puede
volverse graciosa con sólo tomársela a broma, como
algo no serio.
Históricamente, hace más de 4 000 años en el imperio
chino, existían templos donde las personas se reunían
para reír con la finalidad de equilibrar la salud. La
filosofía china del tao aconseja que para estar sano y
mantenerse en forma hay que reír 30 veces al  día.
En la India existían templos sagrados donde
se podía practicar la risa; además algunos libros
hindúes hablan sobre la meditación con risa porque el
hecho de reír es una técnica de meditación en sí misma
y es un medio para conocerse interiormente que ayuda
a estar en armonía con el mundo. Además, hay una
creencia hindú que asegura que una hora de risa tiene
efectos más beneficiosos en el cuerpo que cuatro horas
de yoga.

En algunas culturas ancestrales existía la figura del
«doctor payaso» o «payaso sagrado»; era un hechicero
vestido y maquillado que ejecutaba el poder terapéutico
de la risa para curar a los soldados enfermos.
En la Biblia, el libro de Proverbios del Antiguo
Testamento menciona que «Un corazón alegre es como
una buena medicina pero un espíritu deprimido seca
los huesos». En la antigua Grecia, Aristóteles
sostenía que el bebé no es persona hasta que ríe; hasta
que eso ocurra, el recién nacido es un ser no muy
distinto a cualquier otro cachorro mamífero.
En la Edad Media, el profesor de Cirugía Henri De
Mondeville señalaba que la alegría era una herramienta
definitiva para ayudar a recuperar a los pacientes, cuyas
vidas debían dirigirse hacia la felicidad. Para llegar a
tan ambiciosa meta, De Mondeville tenía claro: «Hay
que permitir que sus parientes y amigos lo alegren y
que alguien le cuente chistes... Mantener el espíritu
del paciente con música de violas y salterios de diez
cuerdas».Pero el verdadero pionero de la risoterapia
fue Rabelais, el primer médico que en el siglo XVI y de
forma seria, aplicó la risa como terapia.

El médico inglés William Battie propuso por primera
vez el tratamiento de la risa en los enfermos mentales
durante el reinado de Jorge III (1760-1820): «Se ha
dicho que tuvo un paciente con anginas que
amenazaban con ahogarle. Battie había intentado
todos los remedios y tuvo que recurrir a las locuras; se
colocó mal la peluca, deformó su rostro e interpretó
una locura tan deliciosa que su paciente, tras mirarle
rompió a reír de tal modo que se abrió el impóstumo y
salvó al paciente de una muerte inminente».

En 1844 Horacio Wells, un dentista de Boston (EEUU),
descubrió las propiedades anestésicas del óxido nitroso
(gas de la risa). Pero sería otro dentista de la misma
ciudad, William Morton quien dos años después se
llevaría la gloria efectuando la primera cirugía indolora
con óxido nitroso frente a un grupo de connotados
médicos.

Freud atribuyó a las carcajadas el poder de liberar al
organismo de energía negativa: científicamente se ha
descubierto que el córtex cerebral libera impulsos
eléctricos negativos un segundo después de comenzar
a reír. También mencionaba que la risa es la mejor
vacuna contra la soberbia, la opresión y la intolerancia;
propuso la teoría que se refiere al chiste como ese
momento capaz de proporcionar satisfacción en
nuestro mecanismo de inteligencia En 1964, Normand Cousins, ejecutivo de Nueva York (EEUU), fue diagnosticado con espondilitis anquilosante, una especie de artritis espinal sumamente
dolorosa que lo dejó lisiado. Por si fuera poco, los
médicos no conocían la cura para esta enfermedad y
Cousins cayó en un estado de depresión lo que hacía
que su dolor se hiciera más intenso. Ante ello, los
médicos le aconsejaron probar reírse; así pidió varias
películas de Stan Laurel y Oliver Hardy «El Gordo y el
Flaco» y de los hermanos Marx. Apenas empezó a ver
estas películas y reírse a carcajadas comenzó a sentirse
mejor; descubrió que por diez minutos de risa lograba
eliminar el dolor por dos horas. Combinando su terapia
de risa con medicación y siguiendo las indicaciones de
los médicos, logró curarse por completo de su
enfermedad para luego escribir el libro «Anatomía de
la Risa» y fundó el Humor Research Task Force.
En la década de los 70s, el Dr. Lee Bark de la
Universidad de Loma Linda en California (EEUU), tomó
un análisis de sangre a personas mientras observaban
una película cómica y descubrió que reír de forma
hilarante reducía los niveles de estrés y que la risa tiene
un efecto sobre el sistema inmunitario: la actividad de
los linfocitos T y de las inmunoglobulinas (anticuerpos)
aumentaba y continuaba hasta 12 horas después del
episodio de risa. A partir de esta experiencia, se
comenzó a utilizar la técnica de la terapia de la risa en
hospitales de EEUU, Suiza, Alemania y Francia.
En 1972, el médico Patch Adams fundó el Instituto
Gesundheit como una respuesta al cuidado de la salud
en los Estados Unidos. La misión de Adams era llevar
diversión, amistad y felicidad del servicio a la práctica
médica. Para ello, integró más a los médicos en la vida
de los pacientes, no sólo desde el punto de vista de la
atención en salud, sino en conocer más acerca de la
vida de ellos.

Durante la década de los 80s, en hospitales de Ottawa
(Canadá), la risa como terapia fue utilizada en
pacientes con cáncer y sida, cumpliendo una función
psicológica, anestésica e inmunológica. Estudios
científicos en pacientes con tumores indicaron que el
buen estado de ánimo incrementó el conteo de células
T, así como la generación de «células asesinas»
naturales que combaten enfermedades.12 En 1986,
Michael Christensten, director de los clowns del Big
Apple Circus de Nueva Cork (EEUU), fue invitado para
hacer una presentación en un hospital. El resultado
fue sorprendente: niños que se encontraban
deprimidos y apáticos, participaban activamente en
los juegos. A partir de ello, los pacientes reemplazaron
la rutina hospitalaria y las imágenes traumáticas por
procedimientos alegres y divertidos. Es así como nace
el Clown Care Unit en los Estados Unidos.

Actualmente, existen grupos de Clown que hacen de
la risoterapia una forma de vida en países como
España, Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Holanda,
Alemania, Austria, Uruguay, México, Canadá, EEUU y Suiza, siendo estos tres últimos países los que están a
la cabeza en el aprovechamiento de la risa como
terapia. La escuela que más ha utilizado el sentido del
humor como instrumento de curación ha sido la Terapia
Racional Emotiva de Albert Ellis, quien afirma: «La
perturbación emocional suele consistir en exagerar la
importancia de las cosas» y sus recursos humorísticos
van desde obscenidades atrevidas hasta juegos de
palabras, pasando por todo tipo de extravagancias.
Otro caso es el de los hospitales de Europa Central,
donde es habitual tener en plantilla payasos
profesionales. Se debe mencionar que, todos los grupos
de Clown se rigen por el Código Deontológico de
Clowns de Hospital elaborado por el grupo Pupaclown
de España, en el cual se menciona lo siguiente:
Mantener la calidad y profesionalidad de las
intervenciones sin limitar la calidad de los artistas, exige
reunir los principios de Pupaclown en un código
deontológico. De esta forma, la participación en las
actividades de Pupaclown requiere el conocimiento,
aceptación y aplicación de los principios básicos
enunciados en este código.

Artículo 1 - El artista que interviene en el hospital es un
profesional contratado y remunerado por Pupaclown.
Ha sido formado en las artes del espectáculo y posee
experiencia en ese campo. Recibe con Pupaclown una
formación específica del mundo hospitalario para
comprender y respetar este medio y adaptar su
intervención.

Artículo 2 - En el hospital, el artista sólo realiza actos
que proceden de su competencia artística. Está presente
en el hospital para ayudar a los niños y a sus familiares
a soportar mejor su hospitalización. Manifiesta con su
actividad que el humor y la fantasía pueden formar
parte de la vida en el hospital. Debe ser consciente de
intervenir siempre para mejorar el bienestar, tanto de
los niños y de sus familias como el del equipo de salud.
Actúa siempre con respeto hacia el trabajo del equipo
sanitario.

Artículo 3 - El artista nunca interviene en solitario en el
hospital, sino que siempre trabaja a dúo con su colega.

Artículo 4 - El artista es responsable de sus actos en el
hospital. Ejerce en sus intervenciones el respeto de la
dignidad, personalidad e intimidad del niño y de su
familia. Ejerce todas sus intervenciones con la misma
conciencia profesional, sin tener en cuenta la
procedencia de la persona, sexo, nacionalidad,
religión, costumbres, situación familiar, medio social,
educación y enfermedad. Si le piden su opinión, se
abstendrá de manifestar cualquier observación que
pudiera ser inadecuada, y velará por no hacer ninguna
alusión desestabilizante sobre su propia procedencia,
costumbres, convicciones religiosas y políticas.

Artículo 5 - Se exige al artista el secreto profesional y
confidencial. El secreto se refiere a lo que le ha sido
confiado, pero también a lo que ha visto, oído, leído, constatado o comprendido sobre la identidad y el
estado de salud de los niños. Se exige discreción en
todos los lugares tanto en el interior como fuera del
hospital (ascensores, vestuarios, lugares públicos, etc.).

Artículo 6 - Para asegurar la calidad de sus
intervenciones, el artista posee, actualiza, y perfecciona
sus conocimientos artísticos (técnicas de clown) y teóricos
(desarrollo del niño, formación sobre sus patologías,
vocabulario hospitalario, el dolor en el niño, la muerte,
etc.).

Artículo 7 - El artista vela siempre por la seguridad del
niño. Ni en su interpretación, juegos, accesorios y
desplazamientos debe exponer al niño a una situación
de peligro.

Artículo 8 - El artista conoce, respeta y acata el
reglamento interno, reglas de higiene y seguridad
específicas del hospital.

Artículo 9 - El artista no toma partido cuando le
transmiten quejas concernientes al servicio hospitalario,
problemas personales entre el personal y problemáticas
de gestión.

Artículo 10 - En ningún caso, el artista acepta una
comisión o propina por sus intervenciones. No puede
prestarse ni participar en ninguna operación de
promoción ni en ninguna distribución de objetos o
accesorios con fines lucrativos; así como abstenerse de
hacer declaraciones a los medios de comunicación sin
autorización previa de la asociación.

En el Perú, la ONG «Bola Roja» inició sus labores en el
año 2002 en las áreas de gastroenterología,
dermatología, reumatología, medicina C, medicina D,
traumatología, cirugía cardiovascular, cirugía toráxica,
cardiología, y nefrología del Hospital del Niño.
Actualmente también aplican la técnica en grupos de
niños con sida, mujeres adolescentes y madres víctimas
de violencia. Así mismo, gracias a un convenio con una
compañía de seguros también visitan a niños y adultos
hospitalizados en las Clínicas Tezza, Stella Maris,
Ricardo Palma y San Pablo. Las visitas se hacen en
parejas, cama por cama, por un promedio de entre
30 y 40 minutos por cuarto. Si bien las rutinas son
ensayadas, el juego que se desarrolla en cada cuarto
depende mucho de cómo está el ambiente en cada
habitación y de la necesidad específica de cada
paciente. A veces se inicia un juego de bailes, desfiles,
música si la situación es propicia, en otras ocasiones
una música suave, un poco de burbujas y una caricia
son más necesarias.

En la actualidad, se tiene certeza científica acerca de
la influencia del humor sobre la salud. De ello se ocupa
una rama bastante nueva de la medicina llamada
Psiconeuroinmunología, la cual abarca el estudio de la
autorregulación psicofisiológica y de la manera en que
las emociones influyen en el sistema inmunológico de
las personas. Para el psiconeuroinmunólogo, lo
importante es el estudio de los mecanismos de interacción y comunicación entre la mente y los sistemas
nerviosos, inmunológico y endocrino, responsables de
mantener el organismo en equilibrio. Esta comunicación
se desarrolla a través de procesos y sustancias químicas
producidas por esos mismos sistemas, como las
hormonas, los neurotransmisores y las citoquinas.35
Según hallazgos científicos, los eventos estresantes
procesados a través del sistema de creencias, propio
de cada individuo, pueden generar sentimientos
negativos como cólera, rabia, depresión y
desesperanza. Estas actitudes y emociones activan
mecanismos bioquímicos a nivel del hipotálamo,
hipófisis y glándulas suprarrenales, que llevan a
disminuir la respuesta inmunológica del organismo,
favoreciendo la aparición de las enfermedades. Si el
sistema nervioso central y la mente, que controlan
nuestras emociones, actitudes y creencias, pueden
influir tan directamente sobre el sistema inmunológico,
debe ser posible entonces influir en ese sistema
modificando las creencias y emociones negativas.
Estos principios dan lugar al desarrollo de terapias
psicológicas, nutricionales, corporales y espirituales de
apoyo, las cuales ayudan a brindar una mejor calidad
de vida a los pacientes con diversas enfermedades
(cáncer, cardiovasculares, dolor crónico, estrés y
depresión) al aumentar la capacidad de defensa del
organismo. Una de estas terapias es la risoterapia
o geloterapia (del griego gelos=reír), que consiste en
reír de una manera natural, sana y que salga del vientre
de un modo simple como en los niños. Para ello se
utilizan técnicas (el juego, la danza, masajes, ejercicios
de respiración) que ayudan a liberar las tensiones del
cuerpo y así poder llegar a la carcajada. Eso sí, para
que la risa sea efectiva y se pueda gozar de sus
innumerables beneficios, la carcajada debe ser franca
y sincera.

La risoterapia es un complemento a las terapias
tradicionales, que si bien ayuda a mejorar la salud de
las personas, no es un sustituto de los tratamientos
convencionales. Asimismo, tampoco se propone que
los médicos se conviertan en humoristas.

Con notables excepciones, los médicos se presentan serios,
el ambiente en los hospitales es frío, triste e impersonal.
La necesidad de convertir la medicina en una «ciencia
seria» ha hecho que durante los últimos siglos se dejara
un poco de lado la interpretación de los estados de
ánimo y sentimientos de los pacientes. Algunos
profesionales temen que el humor se interprete como
frivolidad, por lo cual limitan su uso como arma
terapéutica.

En tal sentido, el Dr. Sanz Ortiz, en un artículo
publicado en la Revista «Medicina Clínica», menciona
que el trato con los pacientes crea tensiones que
conducen al estrés, generando sentimientos de
desesperanza y disminuyendo la capacidad de ayudar
a los profesionales de la salud. Por ello, compartir
sonrisas en los momentos adecuados puede ser un poderoso antídoto que sirve tanto al profesional como al paciente en los momentos difíciles. 

Para ello, no es necesario estar feliz para sonreír, pues todo es cuestión de mantener una actitud positiva; «cuando tienes buen
humor, puedes aprender a ver los problemas de una
manera relajada y buscar soluciones más creativas y
flexibles». Gran parte de los sufrimientos que se
experimentan no son consecuencia directa de los
problemas, sino de la forma de afrontarlos. El humor
es una cualidad que permite percibir la experiencia
jocosa aún cuando las condiciones de la vida son adversas.

Tal vez ello tenga su explicación en la Psicobiología,
que menciona que la salud depende del equilibrio entre
dos sistemas, el simpático (identificado con los
sentimientos de guerra y huida) y el parasimpático (que
se identifica con sentimientos de paz y armonía),
segregador este último de endorfinas, sustancias
relacionadas con la alegría y la felicidad, existiendo un
claro predominio del sistema simpático sobre el sistema
parasimpático porque en la vida diaria existen muchos
condicionantes que generan estrés, miedo e inseguridad, teniendo como consecuencia inmediata una baja del sistema inmunológico. Por otro lado, se menciona como contradicciones para aplicar la
risoterapia los casos de glaucoma, hernia abdominal,
hipertensión arterial, hemorroides activas, problemas
cardiacos severos, o después de una cirugía abdominal
o post operado y durante el embarazo de alto riesgo y
en las mujeres en el post parto.

Según varios autores, los efectos de la risa que se
producen en el organismo son múltiples y se utilizan
para superar tanto problemas físicos, psicológicos como
sociales, siendo estos: 

Físicos

• Ejercicio - con cada carcajada se pone en marcha
cerca de 400 músculos, incluidos 15 de la cara y
algunos del tórax, abdomen y estómago, los que
sólo se pueden ejercitar con la risa, la cual también
ayuda a adelgazar reactivando el sistema linfático.
En esos momentos y debido a la intensidad del
ejercicio, cada grupo muscular se estimula como lo
haría una sesión de gimnasia; en tal sentido, cinco
minutos de risa equivalen a 45 minutos de ejercicio
aeróbico. Incluso algunas personas logran mover
los brazos y las piernas mientras ríen. Otros
mencionan que con 15 minutos de risa se llega a
quemar tantas calorías como en una larga carrera
o un paseo en bicicleta.

• Masaje – la columna vertebral y cervical, donde por
lo general se acumulan tensiones, se estiran.
Además, se estimula el bazo y se elimina las toxinas.
Con este movimiento el diafragma origina un
masaje interno que facilita la digestión al hacer vibrar el hígado y ayuda a reducir los ácidos grasos
y las sustancias tóxicas. También evita el
estreñimiento y mejora la eliminación de la bilis.

• Limpieza – se lubrican y limpian los ojos con
lágrimas. La carcajada hace vibrar la cabeza y se
despeja la nariz y el oído. Además, se consigue
limpiar las paredes arteriales de pequeños cúmulos
de colesterol

• Oxigenación – entra el doble de aire en los
pulmones, lo que mejora la respiración y aumenta
la oxigenación de los tejidos al mover 12 litros de
aire en lugar de 6 que es lo habitual. La rapidez
con que el aire vaciado sale de los pulmones se
multiplica, permitiendo la entrada de aire
oxigenado a mayor velocidad.

• Analgésico – se segregan endorfinas, una especie
de morfinas segregadas por el cerebro, con altos
poderes analgésicos y que por lo tanto, mitigan el
dolor; adrenalina, un componente que en buena
medida potencia la creatividad y la imaginación.
La risa, además libera dopamina (que mejora el
estado de ánimo) y serotonina (que posee efectos
calmantes). Por eso, cinco o seis minutos de risa
continua actúan como un analgésico. De ahí que
se utiliza para terapias de convalecencia que
requieren una movilización rápida del sistema
inmunológico.

• Rejuvenecedor – al estirar y estimular los músculos
de la cara. Tiene además, un efecto tonificante y
antiarrugas, retrasando el envejecimiento cutáneo.

• Sistema circulatorio – es capaz de incrementar la
velocidad de la sangre, además de aumentar
levemente la tensión arterial. Esto consigue limpiar
las paredes arteriales de pequeños cúmulos de
colesterol. El corazón también aumenta su
frecuencia y es capaz de bombear cada minuto
entre 140 y hasta 210 mililitros de sangre, cuando
lo normal son 70.

• Previene el infarto – dado que el masaje interno
que producen los espasmos del diafragma alcanza
también a los pulmones y al corazón,
fortaleciéndolos.

• Sueño – las carcajadas generan una sana fatiga que
elimina el insomnio y ayuda a reducir el ronquido.

• Calorías – por la liberación de adrenalina, se produce
una pérdida de calorías.
Psicológicos

• Elimina el estrés – se producen ciertas hormonas
(endorfinas y adrenalina) que elevan el tono vital y
nos hace sentir más despierto al contrarrestar las
migrañas, enfermedades cutáneas, hipertensión  arterial, depresión, problemas del corazón, cáncer, úlceras, alopecia, reumatismos, anorexia, bulimia y diarreas.

• Alivia la depresión – porque se es más receptivo y
se ve el lado positivo de las cosas.

• Proceso de regresión – es decir, un retroceso a un
nivel anterior de funcionamiento mental o
emocional, generalmente como un mecanismo para
aliviar una realidad que se percibe como dolorosa o negativa.

• Exteriorización – ya que a través de la risa las
personas exteriorizan emociones y sentimientos. A
veces es percibida como una energía que urge por
ser liberada, sobre todo cuando necesitamos reír y
la situación social no lo permite.

• Mejora la autoestima.

Sociales

• Carácter contagioso.
• Facilitación de situaciones socialmente incómodas.
• Poder comunicativo del humor.
• La mejor forma de romper el hielo.
• Mejora las relaciones interpersonales.

Según Belilty,  dependiendo de las vocales que uno
utilice para reírse, se estimulan diferentes partes del
cuerpo. Así se tiene que:

• JA JA JA: es el tipo de risa con la que se relaja el
plexo solar hacia arriba, en el lugar donde se unen
las costillas y la parte superior de los pulmones. Relaja
la parte superior del tronco. Al proyectar la risa con
la JA durante un tiempo definido se puede observar
una relajación en esta parte del cuerpo.

• JE JE JE: es el ideal para las personas que utilizan la
voz para trabajar como locutores, actores, cantantes
y profesores, porque relaja toda la parte del cuello.

• JI JI JI: es una risa fea y es utilizada típicamente por
las «brujas». Esta vocal estimula la circulación de la
sangre del cuello hacia la cabeza, la creatividad y
la intuición.

• JO JO JO: la utilizan los que se ríen como Papá Noel,
relajando los músculos que se concentran del plexo
solar hacia arriba, la parte inferior de los pulmones
y de la espalda.

• JU JU JU: una de las más importantes. El dicho
común de que «hay un JU JU entre dos personas»
se pone de manifiesto en este tipo de risa, debido
a que efectivamente cuando las personas se ríen  con la JU estimulan las hormonas y los órganos sexuales.
También, la risa puede ser señal de enfermedad; las
carcajadas aberrantes se dan en tres desórdenes
neurológicos: parálisis pseudobulbar, esclerosis lateral
y esclerosis múltiple. Es habitual que las enfermedades
del sistema nervioso como la esquizofrenia, depresión
o manía estén acompañadas de muecas sin sentido.38
Una nueva concepción del enfermo como persona
integral va haciéndose lugar junto al crecimiento
científico y tecnológico de nuestra época. Esto hace
evidente la importancia de la actuación del médico,
capaz de promover la importancia de las emociones,
el humor y el optimismo como medios para lograr el
bienestar del paciente. Una mayor comprensión y el
buen uso de ambos recursos podrán ofrecer a la
humanidad una mejor calidad de vida y posibilidades
de una existencia más sana. Debido a que la pobreza
es una característica endémica de la mayoría de los
peruanos, la risoterapia bien podría ser una solución
complementaria a los tratamientos ya existentes. Para
ello, los profesionales de la salud deben determinar, a
través de investigaciones, los beneficios y usos de la
misma. 

Finalmente, llama la atención que el tema de
risoterapia casi no se incluya en los textos médicos, tal
vez por la poca información que se dispone o porque
los profesionales de la salud no la consideran
importante debido a la falta de estudios.


No hay comentarios:

Publicar un comentario