jueves, 2 de enero de 2014

COMO FUNCIONAN NUESTROS CUERPOS ENERGETICOS - Dr. José Marco Vallés .


Dr. José Marco Vallés 
( Doctorado en Naturología )

Porque soy un enamorado de la perfección del ser humano y porque sé que muchos de mis lectores les agradaría conocer más sobre la complejidad y perfección de ser humano es que quiero, si eso cabe, poder hacer una pequeña descripción del funcionamiento y composición de los cuerpos energéticos que componen al ser humano.

Dijimos en nuestro anterior escrito que el cuerpo humano no solamente se componía del cuerpo físico visible y palpable. La mayoría de las personas consideran el mundo de la materia y, por lo tanto, también al cuerpo físico como la única realidad, pues es el único que puede percibir a través de los sentidos físicos y captar con el conocimiento. Sin embargo, al ojo del clarividente que mira a una persona se le abre un sinfín de estructuras energéticas, movimientos energéticos, formas y colores, que se hacen visibles dentro y alrededor del cuerpo físico.

Que todos los cuerpos vivos necesitan energía para vivir, hasta la ciencia lo está aceptando ya. Pero dentro de la ley de la evolución, cada paso que la vida da es siempre para evolucionar, para perfeccionar su estado. Una ley de la Naturaleza afirma que, en el Universo, la energía no se destruye, sino que únicamente puede transformarse en otras formas de energía en evolución. La energía que actúa detrás de la manifestación material del cuerpo, sus funciones y capacidades está compuesta por un sistema energético complejo sin el cual no podría existir el cuerpo físico.

La Naturaleza, o Dios como usted quiera llamarlo no ha dejado nada al azar. Y el sistema energético o los cuerpos energéticos los ha formado por tres componentes fundamentales:

1º) Los cuerpos no materiales o cuerpos energéticos.

2º) Los chakras o centros energéticos.

3º) Los nadis o canales energéticos.

En este sistema los “Nadis” constituyen una especie de arterias intangibles. La palabra “Nadis” procede del sánscrito y significa aproximadamente “tubo”, “vaso o arteria” su función consiste en conducir la energía vital o “prana” a través del sistema energético no material.

El plano de la consciencia de toda forma de vida depende de las frecuencias de la energía vital o “prana” que puede absorber y almacenar. Así por ejemplo, en los animales siempre encontraremos según su desarrollo gamas de frecuencia más bajas que en el ser humano, en los vegetales más bajas que en los animales y en los minerales más bajas que en lo vegetales, y en las personas desarrolladas hallamos frecuencias superiores a las que encontramos en personas que se encuentran al principio de su desarrollo.

El cuerpo humano se compone de:

1º) Cuerpo físico que todos conocemos.

2º) El cuerpo etérico.

3º) El cuerpo emocional o astral.

4º) El cuerpo mental.

5º) El cuerpo espiritual o causal.

Cada uno de los cuatro cuerpos energéticos no materiales poseen su propia frecuencia de vibración fundamental. El cuerpo etérico que es el más cercano al cuerpo físico, vibra con la frecuencia más baja. Los cuerpos astral y mental poseen a su vez frecuencias mayores, y en el cuerpo causal podemos encontrar representados los matices de vibraciones máximas.

Cada uno de estos cuerpos se asemeja a un baile de energías dentro de su propia gama de vibraciones, en el cual las frecuencias aumentan constantemente a lo largo del desarrollo y perfeccionamiento de la persona. (Ley de la evolución). Los cuerpos energéticos representan portadores de conciencia en determinados planos de vibración, y cuando su índice de vibración aumenta trasmiten al hombre energías vitales, sensaciones y conocimientos superiores dentro e su ámbito de funciones específico.

El cuerpo etérico posee como ya dijimos anteriormente aproximadamente la misma extensión y forma del cuerpo físico. Es por ello que también se lo denomina el “doble etérico” o “cuerpo físico interior”. Es portador de las fuerzas modeladoras para el cuerpo físico, así como de la energía vital creadora y de todas las sensaciones físicas.

El cuerpo etérico se forma de nuevo en cada reencarnación del cuerpo humano, y vuelve a disolverse en el plazo de tres a cinco días después de su muerte física (El cuerpo Astral, el cuerpo mental y el cuerpo causal continúan existiendo después de la muerte física y en cada nueva reencarnación se unen otra vez al recién nacido.

La complejidad de los funcionamientos de los cuerpos energéticos es tan fabulosa como el Universo mismo. Así como la sangre funciona a través de arterias y venas con un corazón que bombea, unos pulmones que oxigenan el líquido vital, un aparato digestivo que a través de complejos procedimientos alimenta a las células, la energía también tiene sus centros energéticos llamados “Chakras” sus canales o tubos llamados “Nadis” distribuidos por todos los cuerpos de energía. Algunos textos Indios y Tibetanos antiguos mencionan el número de 72.000.- (setenta y dos mil nadis) otros escritos históricos hablan de 350.000.- (trescientos cincuenta mil nadis).

Los canales energéticos más importantes son denominados: “sushumna” “ida” y “pingalás”, los chinos y japoneses conocen un sistema similar de canales energéticos que denominan meridianos del conocimiento (de estos meridianos se desarrolló la famosa acupuntura.)

En el sistema energético del cuerpo humano, los chakras sirven de estaciones receptoras, trasformadoras y distribuidoras de las diferentes frecuencias de la energía vital o “prana”. Absorben, directamente o a través de los “nadis”, las energías vitales de los cuerpos energéticos no materiales del hombre, de su entorno, del cosmos y de las fuentes que son fundamento de cualquier manifestación, la transforman en las frecuencias que necesitan las diferentes áreas del cuerpo físico o de los cuerpos inmateriales para su conservación y desarrollo, y la trasmiten a través de los canales energéticos. Además, irradian energías al entorno. Mediante este sistema energético, el cuerpo humano efectúa un intercambio con las fuerzas que actúan en los diferentes planos del ser y en su entorno, en el Universo y en la base de la Creación.

El cuerpo etérico atrae energías vitales del sol a través del chakra del plexo solar ubicado sobre el ombligo de cada persona, además atrae energías vitales de la tierra a través del chakra basal ubicado sobre el coxis. Acumulada estas energías y, a través de los “chakras” y los “nadis”, las conducen al cuerpo físico en fluidos vitales Ininterrumpidos. Las dos formas de energía se encargan de mantener un equilibrio vivo en las células corporales. Cuando el “hambre de energías” del organismo es saciado, la energía sobrante del cuerpo etérico irradia hacia afuera a través de los chakras y de los poros. Sale a través de los poros en filamentos de energía rectos de aproximadamente 5 centímetros de longitud y constituyendo el aura etérica, que, por lo general, es la primera fracción del aura total percibida por las personas clarividentes. Estos rayos se disponen en torno al cuerpo físico formando como un manto protector. Impiden a los gérmenes y a los contaminantes penetrar en el cuerpo, y simultáneamente irradian un flujo constante de energía vital hacia el entorno.

Estos cuerpos vitales para la vida deberían ser estudiados y enseñados en las Facultades de Medicina de todo el mundo para poder sanar debidamente como dijo el padre de la Medicina Hipócrates “Curar sin dañar”

Recomiendo ver las imágenes que se insertaron en el escrito “La Verdadera constitución Universal del cuerpo humano” en ellas representamos esta aura.

Esta protección natural significa que, básicamente, una persona no puede enfermar debido a causas de origen externo. Las razones de una enfermedad radican siempre en ella misma. Los pensamientos y emociones negativos, y otra forma de vida que no esté en consonancia con las necesidades naturales del cuerpo (sobreesfuerzo, alimentación insana, abuso de alcohol, nicotina, y drogas), (Es por eso que el sabio Médico Hipócrates le decía a sus pacientes: “-Ven, dime que has hecho para enfermarte, que yo te diré que tienes que hacer para curarte”) estas alteraciones en contra de la salud, pueden consumir la energía vital etérica, por lo que la radiación energética natural perderá intensidad y vigor. De esta forma surgen zonas débiles en el aura. Los filamentos energéticos mencionados aparecen doblados o sobrecargados en forma desordenados. Las personas clarividentes pueden reconocer “agujeros o grietas” en el aura, a través de los cuales pueden penetrar en el cuerpo las vibraciones negativas y las bacterias causantes de enfermedades. Además la energía vital puede “escapar” de la zona no material a través de estas heridas.

“El cuerpo emocional” con frecuencia denominado también cuerpo “Astral”, es el portador de nuestros sentimientos, de nuestras emociones y de las cualidades de nuestro carácter, ocupa aproximadamente el mismo espacio que el cuerpo físico. En una persona poco desarrollada, sus entornos están poco delimitados, el cuerpo emocional se presenta como una sustancia nebulosa que se mueve caóticamente y desordenadamente en todas las direcciones. Cuanto más desarrollada esté una persona tras la evolución en la definición de sus sentimientos, sus simpatías y las cualidades de su carácter tanto más claro y trasparente se manifestará su cuerpo emocional. El clarividente puede observar un contorno nítidamente marcado que se adapta perfectamente a la forma del cuerpo físico.

El aura del cuerpo emocional presenta una forma ovalada y puede extenderse a varios metros de distancia en torno a la persona. Toda emoción se irradiará en su aura correspondiente a través del cuerpo emocional.

El cuerpo “Mental” Nuestros pensamientos e ideas, y nuestros conocimientos racionales e intuitivos son portadores por el cuerpo mental. Su vibración es mayor que la del cuerpo etérico y la del cuerpo emocional, y su estructura es menos compacta. Es de forma ovalada, y el desarrollo superior del ser humano su volumen puede extenderse hasta ocupar aproximadamente el mismo espacio que el cuerpo emocional y el aura emocional juntos. La radiación áurica del campo mental tiene un alcance de unos cuantos metros más.

“El cuerpo espiritual” Es a menudo también denominado cuerpo causal, es el de mayor frecuencia de vibración, posee la frecuencia de todos los cuerpos energéticos. En personas que aún son demasiado inconscientes en el plano espiritual se extiende conjuntamente con su aura solo un metro aproximadamente alrededor del cuerpo físico. Por el contrario, el cuerpo y el aura espirituales de personas totalmente despiertas puede irradiar hasta varios kilómetros de distancia, con lo cual la forma ovalada original se transforma en un círculo regular.

Quien ha tenido alguna vez la oportunidad de estar en presencia de un Maestro Iluminado, tal vez habrá observado, que la atmosfera cambiaba repentinamente cuando se alejaba algunos kilómetros

de El. La experiencia de la Luz, de la plenitud y del amor que puede llenarle en la cercanía de un Maestro pierde su intensidad tan pronto como sales del área de su áura.

El cuerpo espiritual y su aura irradian en colores más suaves, que al mismo tiempo poseen una fuerza de iluminación indescriptiblemente profunda. Del plano espiritual del ser fluye incansablemente la máxima y más radiante energía hacia el cuerpo espiritual. A medida que esta energía va transformándose en frecuencias menores, inunda también el cuerpo mental, el cuerpo emocional y el cuerpo etérico. Aumentan las vibraciones de estos cuerpos, de forma que el ámbito de acción correspondiente puede encontrar su máxima forma de expresión. Hasta que pronto podamos percibir conscientemente, absorber y aprovechar esta energía que depende de la evolución de los chakras.

A través del cuerpo espiritual experimentamos la unidad interior con toda la vida. Nos une con el Ser Puro y Divino, con la razón original omnipresente de la que ha surgido y continúa surgiendo todas las manifestaciones en la Creación. De este plano tenemos acceso interior a todo cuanto existe en la Creación.

El cuerpo espiritual es esa parte Divina que hay en nosotros, que es inmortal y que perdura a toda la evolución, mientras los demás cuerpos no materiales se disuelven paulatinamente a medida que el ser humano va desarrollándose a través de los niveles de conciencia que exige una existencia en el plano terrenal, en el plano astral y en el plano mental.

Solo a través del cuerpo espiritual es posible conocer la fuente y el destino de nuestra existencia y comprender el autentico sentido de nuestra vida. Cuando nos abrimos a sus vibraciones nuestra vida cobra una calidad completamente nueva. En todas nuestras acciones somos llevados por nuestro Yo Superior, y nuestra vida manifiesta la sabiduría, la fuerza, la bendición y el Amor Universal, que representan las cualidades naturales del aspecto supremo de nuestro YO.

Todo esto es una pequeña parte de la perfección del cuerpo humano y está manejado por aproximadamente 88.000.- chackras entre grandes y pequeños y 350.000.- “Nadis” que dirigen la energía por todo el cuerpo. Esto significa que en el cuerpo humano apenas existe ningún punto que no sea un órgano sensible para la recepción, transformación y retrasmisión de energías.

En la figura posterior mostramos como se absorbe el “prana” o energía vital a través de los chakras y en las siguientes como los chakras se encuentran en permanente movimiento, con la particularidad que los movimientos entre el hombre y la mujer son distintos; en el hombre giran hacia la derecha en el sentido de las agujas del reloj y en la mujer hacia la izquierda. Los “chakras” se encuentran en permanente movimiento giratorio. A esta cualidad se debe el nombre de “Chakras” que en sanscrito significa “rueda”. El movimiento giratorio de etas ruedas produce que la energía sea atraída hacia el interior de los mismos. Si el sentido de giro cambia, la energía es irradiada partiendo de los chakras.

Los chakras pueden girar hacia la derecha o hacia la izquierda. Aquí puede reconocerse un principio contrapuesto en el hombre y en la mujer, o una complementación en la expresión de las energías de diferente especie, puesto que los mismos chakras que en el hombre giran hacia la derecha en la mujer giran hacia la izquierda. Todo giro a la derecha tiene como peculiaridad un predominio a la cualidad masculina. De aquí se sabe porque la homosexualidad tanto en el hombre como en la mujer existen, puesto que los chakras basales giran en sentido contario a lo que deberían, según su condición femenina o masculina.


ABSORCION DE LA ENERGÍA A TRAVES DE LOS PRINCIPALES CHAKRAS



Auras del ser humano desde adentro hacia afuera 1ª) aura etérea.- 2ª) el aura emocional.- 3ª) El aura Mental.- 4ª el aura Espiritual

COMO GIRAN LOS CHAKRAS

COMO GIRAN LOS PRINCIPALES CHAKRAS EN LA MUJER



COMO GIRAN LOS CHAKRAS EN EL HOMBRE



Después de conocer la perfección de la composición maravillosa del cuerpo humano. 

¿Quién puede no creer que seamos hechos a su imagen y semejanza? 

¿Quién puede dudar de las palabras del Maestro Jesús. “¡Sois Dioses… las cosas que yo hago y más grandes aún podéis hacer vosotros!”

No hay comentarios:

Publicar un comentario