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miércoles, 1 de enero de 2014

A LOS PIES DEL MAESTRO - J. KRISHNAMURTI.



A LOS PIES DEL MAESTRO
J. KRISHNAMURTI. 
(escritor y orador en materia filosófica y espiritual)


En este Sendero se requieren cuatro cualidades:

DISCERNIMIENTO

CARENCIA DE DESEOS

BUENA CONDUCTA

AMOR


I

La primera cualidad es el DISCERNIMIENTO. Se denomina así, generalmente, a la facultad de distinguir entre lo real y lo ilusorio, y la cual guía a los hombres para entrar en el Sendero.

Pero también es mucho más que esto, y debe practicarse no tan sólo en los comienzos del Sendero, sino en cada una de sus etapas, diariamente, hasta el fin.

Vosotros entráis en el Sendero porque habéis aprendido que tan sólo en él pueden encontrarse las cosas dignas de ser alcanzadas. Los que no saben esto trabajan para adquirir riqueza y poder, pero esto dura a lo más una vida tan sólo y, por lo tanto, no es real. Hay bienes mayores, reales y perdurables, cuando los hayáis alcanzado, ya no desearéis jamás aquellos

otros.

En el mundo hay dos clases de seres: los sabios y los ignorantes. Esta sabiduría es la que nos interesa. La religión que un hombre profese, la raza a que pertenezca, importan poco; lo realmente importante es que los hombres conozcan el plan Divino. 
Porque el plan de Dios es la evolución. Una vez que el hombre realmente lo reconoce, no puede sino identificarse con sus designios y trabajar de acuerdo con él, porque es tan glorioso como bello. 

Así, conociéndolo, permanece al lado de Dios, firme para el bien y resistente contra el mal, trabajando para la evolución y no por egoísmo.

Si está al lado de Dios, está unido a nosotros, y no importa lo mínimo que se llame hindú o buddhista, cristiano o mahometano, ni que sea indio o inglés, chino o ruso. 

Los que están al lado de Dios saben por qué están aquí y cuál es su misión, y procuran cumplirla; los demás no saben todavía lo que han de hacer, y así obran a menudo erróneamente e intentan trazarse vías que imaginan placenteras sin comprender que todos somos uno y que, por lo tanto, tan sólo lo que el Uno quiere puede ser verdaderamente agradable para todos. Ellos van en pos de lo
irreal, en vez de lo real. Hasta que aprendan a distinguir entre los dos, no se colocarán al lado de Dios, y, para aprenderlo, discernimiento es el primer paso.

Pero, aun después de efectuada la elección, debéis recordar que hay muchas variedades de lo real y lo irreal, y por lo tanto debemos discernir también entre lo justo y lo injusto, lo esencial y lo accesorio, lo útil y lo inútil, lo verdadero y lo falso, lo egoísta y lo altruista.

Aquellos que, deseosos de seguir al Maestro, han resuelto servir a lo justo a toda costa, no hallan dificultad en la elección entre lo justo y lo injusto. Pero el cuerpo es distinto del hombre, y la voluntad del hombre no siempre coincide con el deseo del cuerpo. Cuando vuestro cuerpo desee algo, deteneos a pensar si vosotros realmente lo deseáis. Porque vosotros sois Dios, y queréis únicamente lo que Dios quiere; así, debéis buscar profundamente en vosotros mismos para hallar el Dios interno y escuchar Su voz, que es vuestra voz. No confundáis con vosotros mismos ni vuestro cuerpo físico, ni vuestro cuerpo astral, ni vuestro cuerpo mental, porque cada uno de ellos pretenderá ser el Yo, a fin de obtener lo que desea. 

Debéis conocerlos todos y reconoceros por su dueño.

Cuando se ha de hacer un trabajo, el cuerpo físico quiere descansar, pasear, comer y beber; y el ignorante se dice a sí mismo: "Yo quiero hacer estas cosas y debo hacerlas." Pero el sabio dice: "Lo que en mí desea no soy yo, y puede esperar." A menudo, cuando se presenta alguna oportunidad para ayudar a alguien, el cuerpo incita a pensar: "

¡Qué molestia me causa esto!

Dejemos que otro lo haga.

" Pero el hombre le replica a su cuerpo: "Tú no me estorbarás para
practicar el bien."

El cuerpo es nuestro animal, el caballo en que cabalgamos. Por lo tanto, debéis tratarlo y cuidarlo bien; no debéis fatigarlo; debéis alimentarlo tan sólo con comidas y bebidas puras, y llevarlo escrupulosamente limpio de la más leve mancha. Porque sin un cuerpo perfectamente limpio y sano no podríais llevar a cabo el arduo trabajo de preparación, ni podríais soportar el esfuerzo incesante. 

Pero vosotros debéis gobernar constantemente al cuerpo, nunca el cuerpo a vosotros.

El cuerpo astral tiene sus deseos a docenas; él os inclina a la cólera, a la injuria, a la envidia, a la avaricia, a codiciar los bienes ajenos, a sumiros en la depresión. 

El cuerpo astral quiere todas estas cosas y muchas más, no porque desee perjudicaros, sino porque le gustan las vibraciones intensas, así como el cambio constante de ellas. Mas vosotros no necesitáis estas cosas, y por esto debéis saber distinguir entre vuestros deseos y los de vuestro cuerpo.

Nuestro cuerpo mental desea pensar orgullosamente que es algo separado de lo demás; pensar dándose mucho valor a sí mismo y poco a los otros. Aun cuando lo hayáis apartado de las cosas mundanas, persiste en especular sobre sí mismo, en incitaros a pensar en vuestros propios progresos, en vez de pensar en la labor de los Maestros y en ayudar a los demás. 

Cuando meditéis, tratará de haceros pensar en las diferentes cosas que él desea, en vez de pensar en lo que vosotros queréis. 

Vosotros no sois esta mente, sino que ella está a vuestro servicio, y así también en este caso es necesario el discernimiento. Debéis vigilar constantemente, so pena de fracaso.

El Ocultismo no tiene compromiso entre lo justo y lo injusto. 
Debéis hacer a toda costa lo justo; debéis dejar de hacer lo injusto, sin importaros lo que el ignorante piense o diga. 

Debéis estudiar profundamente las leyes ocultas de la Naturaleza, y cuando las conozcáis, ordenad vuestra vida de acuerdo con ella, empleando siempre la razón y el sentido común.

Debéis saber distinguir lo importante de lo secundario. Firmes como una roca cuando de lo justo y de lo injusto se trate, dad siempre la razón a los demás en cosas de poca importancia.

Porque debéis ser siempre amables y cariñosos, razonables y condescendientes; habéis de conceder siempre a los demás la misma libertad que necesitáis para vosotros mismos.

Tratad de ver lo que es más meritorio que hagáis, y recordad que no debéis juzgar las cosas por su aparente grandeza. 

Es mucho más meritorio hacer una cosa mínima pero útil a la labor del Maestro, que otra de mayor apariencia de las que el mundo llama buenas.

Debéis distinguir no tan sólo entre lo útil y lo inútil, sino entre lo más útil y lo menos útil.

Alimentar a un pobre es bueno, útil y noble; pero alimentar su alma es todavía más noble y más útil que alimentar su cuerpo. Cualquier rico puede alimentar el cuerpo de un necesitado, pero tan sólo los sabios pueden alimentar su alma. Si sois sabios, vuestro deber es ayudar a otros en el logro de la sabiduría.

No obstante, por sabios que seáis, tenéis mucho que aprender en este Sendero, y por esto también en él es preciso el discernimiento. Debéis pensar cuidadosamente lo que es mejor que aprendáis. Todo conocimiento es útil, y llegará un día en que lo alcancéis; pero mientras tan sólo poseáis una parte, cuidad de que ésa sea la más útil.

Dios es tanto Sabiduría como Amor, y cuanta más sabiduría alcancéis, mejor podréis manifestar a Dios. Estudiad, pues; mas, en primer lugar, estudiad lo que os ayude a ayudar a los otros.

Estudiad pacientemente, no porque los hombres os llamen sabios, ni aun por tener la dicha de serlo, sino porque tan sólo el sabio puede ayudar sabiamente. Por mucho que deseéis ayudar, si sois ignorantes, podréis hacer más mal que bien.

Debéis saber distinguir lo falso de lo verdadero; debéis aprender a ser verídicos en todas las circunstancias, en pensamiento, en palabra y en obra.

Primero en pensamiento; y esto no es fácil, porque en el mundo hay muchos pensamientos falsos, muchas supersticiones tontas, y nadie que esté esclavizado por ellas puede progresar.

ASÍ pues, no debéis sostener una idea precisamente porque otros la sostienen, ni porque se haya creído en ella durante siglos, ni porque esté escrita en algún libro que los hombres tengan por sagrado. Debéis pensar acerca de aquel asunto por vosotros mismos, y juzgar si es razonable. Recordad que la opinión de un millar de hombres acerca de algún asunto que desconozcan no tiene ningún valor. Los que piensan hollar el Sendero deben aprender a pensar por sí mismos, porque la superstición es uno de los mayores males del mundo, una de las ligaduras de que totalmente debéis desembarazaros.

En lo tocante a los demás, vuestros pensamientos deben ser verídicos; no debéis pensar acerca de nadie lo que no sepáis. No supongáis que los demás están siempre pensando en vosotros.

Si un hombre hace algo que parezca perjudicaros, o dice algo que creáis que se refiere a vosotros, no penséis entonces: "Quiere ofenderme." Probablemente ni siquiera piensa en vosotros, porque cada alma tiene sus propias tribulaciones y pensamientos, que flotan principalmente alrededor de ella. Si un hombre os habla colérico, no penséis: "Me odia, trata de herirme." Quizá otra persona o alguna otra cosa lo han contrariado, y porque tropieza
eventualmente con vosotros, descarga su cólera en vosotros. Él obra imprudentemente, porque toda clase de cólera es prueba de insensatez; pero vosotros no os debéis formar de él un juicio
equivocado.

Cuando seáis discípulos del Maestro, podréis poner siempre a tono la pureza de vuestros pensamientos comparándolos con los Suyos. Porque el discípulo es uno con su Maestro, y debe procurar fundir su pensamiento con el Suyo y ver si coinciden. Si no están a tono, su pensamiento no es recto, y debe variarlo inmediatamente, porque los pensamientos del Maestro son perfectos, puesto que Él lo sabe todo. 

Los que todavía no han sido aceptados por Él, no pueden hacerlo del todo; pero pueden ayudarse mucho deteniéndose a pensar a
menudo: "¿Qué pensaría el Maestro en estas circunstancias?" "¿Qué haría o qué diría el Maestro acerca de esto?" Porque no debéis nunca hacer, decir o pensar lo que no podáis imaginar al Maestro haciéndolo, diciéndolo o pensándolo.

Aun al relatar habéis de ser verídicos, exactos y sin exageración.

Nunca atribuyáis intenciones a otro; tan sólo su Maestro conoce sus pensamientos, y él puede estar obrando por razones de que no tenéis idea. Si oís que dicen algo en contra de alguna persona,

no lo repitáis; podría no ser verdad, y aun cuando lo fuese, es caritativo callar. Pensad bien antes de hablar, no sea que incurráis en inexactitudes.

Sed verídicos en la acción; jamás pretendáis ser otro del que sois, porque toda pretensión sirve de impedimento a la pura luz de verdad que debe brillar a través de vosotros como la luz del sol brilla a través de un diáfano cristal.

Debéis distinguir entre el egoísmo y el desinterés; porque el egoísmo se presenta bajo muchas formas, y cuando creáis que al fin lo habéis destruido en algunos de sus aspectos, surge en otro tan fuerte como siempre. Pero gradualmente os irá animando tan por completo el pensamiento de ayudar a los demás, que no habrá lugar ni tiempo para pensar en vosotros mismos.

También debéis distinguir en otro sentido. Aprended a reconocer a Dios en todos los seres y en todas las cosas, prescindiendo del mal que puedan presentar en la superficie. 

Podéis ayudar a vuestros hermanos por medio de lo que tenéis de común con ellos, esto es, la Vida Divina. 

Aprended a despertarla y a vivificarla en ellos, así los salvaréis de lo falso.

II

Hay muchos individuos para quienes la cualidad "CARENCIA DE DESEOS" es verdaderamente difícil, porque sienten que sus deseos son ellos mismos, y que si desechan sus deseos peculiares, sus gustos y disgustos, dejará de existir su yo. Pero esto les sucede tan sólo a quienes no han visto al Maestro. A la luz de su Santa Presencia se extinguen todos los deseos, menos el de igualarse a Él. Sin embargo, antes que gocéis, de la felicidad de encontraros frente a frente con Él, podréis alcanzar, si queréis, la "Carencia de deseos".

El Discernimiento os ha mostrado ya que las cosas que los hombres más desean, como la riqueza y el poder, no tienen valor alguno. Cuando esto no se dice tan sólo, sino que se siente en verdad, cesa todo deseo de ellos.

Así pues, todo eso es sencillo; sólo se requiere que lo comprendáis. Pero hay algunos que cesan de perseguir los bienes terrenales, con el fin de ganar el cielo o alcanzar la liberación personal del renacimiento; no debéis caer en este error. Si habéis olvidado al yo, no podéis pensar en la hora en que este yo sea libre o qué clase de cielo tendrá. Recordad que todo deseo egoísta ata, por elevado que sea su objeto, y en tanto no os hayáis librado de él no estaréis
enteramente preparados para dedicaros a la labor del Maestro.

Cuando desaparezcan todos los deseos que se refieren al yo, todavía puede existir el deseo de ver los resultados de vuestra obra. Si ayudáis a alguien, querréis ver en cuánto lo habéis ayudado; aun tal vez queréis que aquel a quien habéis ayudado, también lo vea y os lo agradezca. Esto es todavía deseo, y, además, falta de confianza.

Cuando hacéis todo el esfuerzo que podéis para ayudar, debe dar un resultado, tanto si podéis verlo como si no; si reconocéis la manera de obrar de la Ley, sabéis que esto es así. Por esto
debéis obrar rectamente por amor a lo recto, no con esperanza de recompensa; debéis trabajar por amor al trabajo, no por la esperanza de ver el resultado; debéis entregaros al servicio del
mundo, porque lo amáis y no podéis dejar de entregaros a él.

No deseéis poderes psíquicos; ya vendrán cuando el Maestro comprenda que debéis tenerlos.

Además, es esforzarse en adquirirlos trae consigo, muy a menudo, gran perturbación; frecuentemente, a su poseedor le descarrían los falaces espíritus de la naturaleza, o se envanece y cree que él no puede caer en error; y el tiempo y el esfuerzo que emplea para alcanzar estos poderes podría emplearlos, de cualquier otro modo, en trabajar para los demás. 

Los poderes vendrán en el curso del desarrollo; deben venir; y si el Maestro ve que es útil que los tengáis antes, os enseñará a desarrollarlos sin peligro. Hasta entonces, estaréis mejor sin ellos.

Además, debéis precaveros de ciertos pequeños deseos que son comunes en la vida diaria. No deséis jamás brillar o parecer superior en ningún sentido; no habléis mucho. Es mejor hablar poco; es mejor todavía callar, hasta que estéis seguros de que lo que vais a decir es:

VERDADERO, BUENO y PUEDE AYUDAR A OTROS. Antes de hablar, pensad cuidadosamente si lo que vais a decir posee estas tres cualidades; si no es así, no lo digáis.

Lo mejor es acostumbrarse desde el primer momento a pensar cuidadosamente antes de hablar, porque cuando alcancéis la Iniciación debéis fijaros en cada palabra, no sea que digáis lo
que no debe decirse. Mucha habladuría vulgar es insensata y vana; cuando es chismosa, es maligna. Así, acostumbraos a escuchar, mejor que a hablar, no expongáis opiniones, a menos que os las pidan directamente. En resumen; las cualidades son: saber oír, querer y callar; y la última es la más ardua de todas.

Otro común deseo que debéis reprimir severamente es el de inmiscuiros en los asuntos de los demás. Lo que otro haga o diga o crea, no es cosa vuestra, y debéis aprender a dejarlo
completamente solo. 


Él tiene perfecto derecho al pensamiento, palabra y acción libres, mientras no se meta con otro. Así como vosotros reclamáis la libertad de hacer lo más conveniente, debéis concederle la misma libertad, y cuando la usufructúa no tenéis ningún derecho a ocuparos de él.

Si pensáis que obra equivocadamente, y podéis hallar oportunidad de decirle privadamente y con la mayor delicadeza vuestra opinión, es posible que lo convenzáis; pero hay muchos casos en que, aun de esta manera, la intervención sería impropia. Nunca debéis hablar a una tercera persona acerca del asunto, porque ésta es una acción muy baja.

Si veis un caso de crueldad contra un niño o un animal, vuestro deber es defenderlos. Si estáis encargado de instruir a otra persona, es vuestro deber reprender afectuosamente sus faltas.

Excepto en semejantes casos, ocupaos de vuestros propios asuntos y ejercitad la virtud del silencio.

III

Las seis reglas de conducta que particularmente se requieren, las da el Maestro en este orden:

1ª Dominio de la mente.

2ª Dominio de la acción.

3ª Tolerancia.

4ª Alegría.

5ª Aspiración única.

6ª Confianza.

Sé que algunas de estas cualidades se han denominado diferentemente, pero yo hago uso de los nombres que el Maestro mismo les daba al explicármelas.

1ª DOMINIO DE LA MENTE. — La cualidad "Carencia de deseos" nos demuestra que debemos dominar el cuerpo astral; esta otra significa lo mismo con relación al cuerpo mental. 

Ello implica dominio del temperamento, de suerte que no podáis sentir cólera o impaciencia; dominio de la mente, de modo que podáis sosegar y tranquilizar el pensamiento y, por medio de la mente, dominio del sistema nervioso, a fin de que se excite lo menos posible.

Esto último es difícil, porque cuando os preparáis para entrar en el Sendero, no podéis evitar que vuestro cuerpo se haga más sensitivo, y así los nervios son perturbados por cualquier choque o sonido, y sienten agudamente cualquier presión; mas debéis hacer lo posible por evitarlo.

Mente tranquila significa también valor para arrastrar sin temor las pruebas y dificultades del Sendero; significa además firmeza para considerar serenamente cuanto os acontezca en la vida cotidiana, y evitar el incesante tedio e inquietud que dimanen de ciertos pormenores de la vida, en los que muchos malgastan la mayor parte del tiempo. 

El Maestro enseña que a un hombre no le debe importar lo más mínimo cuanto provenga del exterior: tristezas, disgustos,  enfermedades,  pérdidas; todo esto nada debe significar para él, ni ha de permitir que perturbe la calma de su mente. Estas cosas son resultado de pasadas acciones, y cuando sobrevengan,
debéis soportarlas con calma, recordando que todo mal es transitorio, y que vuestro deber es permanecer siempre contentos y serenos. Aquello pertenece a vuestras vidas anteriores, no a
ésta; no podéis alterarlo, y, así es inútil preocuparos por ello. Pensad, mejor, lo que hacéis ahora, lo cual determinará los acontecimientos de vuestra próxima vida, pues esto podéis
modificarlo.

No cedáis jamás a la tristeza ni a la depresión.

La depresión es un mal, porque contamina a otros y torna sus vidas más penosas, a lo cual no tenéis derecho alguno. Por esta razón, si alguna vez os acometen, desechadlas para siempre.

Aun en otro sentido debéis dominar vuestro pensamiento; no le permitáis errar a la ventura.

Fijad la atención en lo que estéis haciendo, sea lo que fuere, para que lo hagáis con toda la perfección posible; no acostumbréis vuestra mente a la vagancia; antes bien conservad buenos
pensamientos siempre en su fondo, dispuestos a surgir en el momento en que ella esté libre.

Emplead todos los días el poder de vuestro pensamiento en buenos propósitos; convertíos en un poder que trabaje de acuerdo con la volución. Pensad cada día en alguno de quien sepáis que está triste, que sufre o que necesita ayuda, y enviadle pensamientos de amor.

Apartad vuestra mente del orgullo, porque el orgullo es hijo de la ignorancia. El ignorante cree ser grande, cree que ha hecho esta o aquella gran cosa; el sabio sabe que tan sólo Dios es grande y que sólo Él es el hacedor de todas las cosas buenas y perfectas.

2a DOMINIO DE LA ACCIÓN. — Si vuestra mente es tal como debe ser, se perturbará muy poco con vuestra acción. Recordad que para ayudar a la Humanidad, el pensamiento debe convertirse
en acción.

En esta labor no caben tibiezas, sino una constante actividad. Pero debéis cumplir vuestro propio deber, no el de los demás, a no ser con su permiso y con el fin de ayudarlos. 

Dejad que cada cual cumpla su propio deber, a su modo peculiar; estad siempre dispuestos a ofrecer vuestro apoyo cuando sea necesario, pero nunca os entrometáis. Porque, para algunas
personas, la cosa más difícil del mundo es aprender a cumplir sus propios deberes, y precisamente esto es lo que vosotros debéis hacer.

Aunque tratéis de realizar una labor más elevada, no por ello debéis olvidar vuestros deberes ordinarios, pues hasta que éstos no queden satisfechos, no estaréis en libertad para prestar otros servicios. No os comprometáis a nuevos deberes mundanos; mas debéis cumplir
perfectamente aquellos de que estéis encargados, esto es, todos aquellos deberes que reconozcáis como evidentes y razonables, no deberes imaginarios que otros traten de imponeros. Si queréis servirles a Ellos, debéis cumplir vuestros deberes ordinarios mejor y no peor que los demás; porque haciendo esto también Les servís.

3ª TOLERANCIA.—Debéis sentir perfecta tolerancia hacia todos y un sincero interés por las creencias de los que profesan otras religiones, tanto como por la que profesáis. Porque la religión de los otros es un sendero que conduce a lo más elevado, lo mismo que la vuestra.

Para ayudar a todos, debéis comprenderlos.

Mas, para alcanzar esta perfecta tolerancia, debéis libraros antes del fanatismo y de la superstición. Debéis saber que no hay ceremonias necesarias; de otro modo es consideraríais algo mejores que los que no las practican. Sin embargo, no debéis vituperar a los que aun las
necesitan. Dejadles hacer su voluntad; pero ellos no deben meterse con vosotros, que sabéis la verdad, ni deben tratar de imponeros aquello que habéis trascendido. Sed indulgentes y bondadosos en todo.

Ahora que vuestros ojos están abiertos, quizás os parezcan absurdas algunas de vuestras antiguas creencias y ceremonias; tal vez lo sean en realidad. Pero, aunque ya no toméis parte en ellas, respetadlas por consideración a aquellas buenas almas para quienes todavía tienen importancia. Ellas tienen su lugar y su utilidad, como la falsilla le sirve a un niño para escribir derecho, hasta que aprende a escribir mejor y con mayor igualdad sin ella. Hubo un tiempo en
que las necesitasteis, pero ya pasó aquel tiempo.

Un gran instructor dijo: "Cuando yo era niño, hablaba, comprendía y pensaba como niño; pero ya hombre, di de lado las niñerías."

Quien haya olvidado su infancia y perdido la simpatía por los niños no puede enseñarles ni ayudarles. Así, sed bondadosos, amables, tolerantes con todos los hombres sin distinción, sean buddhistas o indos, jainas o judíos, cristianos o musulmanes.

4ª ALEGRÍA.—Debéis sobrellevar alegremente vuestro karma, cualquiera que sea, aceptando como un honor que el sufrimiento caiga sobre vosotros, porque esto demuestra que los Señores del Karma os consideran dignos de ayuda. Por muy penoso que resulte, agradeced que no sea peor. Recordad que podréis servir muy poco para la labor del Maestro, mientras vuestro mal karma no se extinga y quedéis libres. Al ofreceros a Él, habéis pedido que se acelerase vuestro karma, y así, en una o dos vidas haréis lo que de otro modo hubierais debido hacer en cientos. Pero a fin de obtener el mejor resultado, debéis sobrellevarlo alegremente.

Todavía hay otro aspecto. Debéis desechar toda idea de posesión. El Karma puede arrebataros las cosas que más queráis y hasta a las personas que más améis. Aun entonces debéis permanecer alegres, dispuestos a separaros de todo. A menudo el Maestro necesita verter Su fuerza sobre otros por medio de Su discípulo e incondicional servidor; y si éste cayese en la depresión no podría Él realizarlo. Así, la alegría debe ser vuestra norma.

5ª ASPIRACIÓN ÚNICA.—El objetivo que debéis tener a la vista es realizar la obra del Maestro. No debéis jamás olvidarla, cualesquiera que sean las ocupaciones que os salgan al paso, y ninguna otra labor puede interponerse en vuestro camino, porque toda la que sea fecunda y desinteresada es labor del Maestro, y debéis ejecutarla por amor a Él. 

Además, debéis poner toda vuestra atención en cada parte de la misma, para que la hagáis lo más perfecta posible. El mismo Instructor dijo también: 

"Sea lo que fuere que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. 

Pensad cómo ejecutaríais una obra si supieseis que el Maestro ha de venir a verla; así debéis realizar toda labor." Los más conscientes sabrán mejor lo que este versículo significa. Y hay otro semejante y mucho más antiguo: "Esfuérzate tanto como puedas en cumplir cualquier cosa que se te presente."

Aspiración única significa también que nada deberá jamás desviaros, ni siquiera por un momento, del sendero en que habéis entrado. Ni tentaciones, ni placeres terrenales, ni mundanos afectos deberán nunca apartaros de él. Porque vosotros mismos debéis identificaros con el Sendero, el cual ha de formar parte de vuestra natulareza, de tal modo que lo sigáis sin necesidad de pensar en él ni en la posibilidad de abandonarlo. 

Vosotros, la Mónada, lo habéis decidido; desprenderos de él equivaldría a desprenderos de vosotros mismos.

6ª CONFIANZA.—Debéis confiar en vuestro Maestro; debéis confiar en vosotros mismos. Si ya habéis visto al Maestro, confiaréis del todo en Él a través de vidas y muertes. Si aún no Lo
habéis visto, debéis tratar de imaginároslo y confiar en Él, porque si no lo hiciéreis, no podrá Él ayudaros. Sin completa confianza no puede establecerse la perfecta corriente de amor y de poder.

Debéis tener confianza en vosotros mismos. ¿Decís que os conocéis bien a vosotros mismos? Si tal creéis, no os conocéis; tan sólo conocéis la débil corteza externa que con frecuencia cae en el cieno. Vosotros, vuestro Yo real, es una chispa del propio Fuego Divino; y como Dios, que es omnipotente, está en vosotros, nada hay que no podáis hacer si queréis.

Decíos: "Lo que hizo un hombre, otro hombre puede hacerlo. Yo soy un ser humano, más aún, soy Dios en el hombre: puedo y quiero hacerlo." Porque vuestra voluntad debe ser cual acero templado, si queréis hallar el Sendero.

IV

El Amor es la cualidad más importante, porque cuando es bastante fuerte en un hombre, lo estimula a revestirse de todas las demás, que sin ella nunca serían suficientes. Suele definirse el amor como un intenso deseo de unión con Dios y de liberación de la rueda de nacimientos y muertes. Pero este concepto del amor suena a egoísta e implica sólo una parte de su significado. El amor es más que deseo; es voluntad, resolución, determinación. 

Para producir este resultado, la resolución debe llenar vuestra naturaleza entera, hasta el punto de no dejar lugar para ningún otro sentimiento. Es, sin duda, la voluntad de ser uno con Dios, no para escapar del sufrimiento y de la fatiga, sino a fin de que, en razón de vuestro amor profundo hacia Él, podáis obrar con Él y como Él obra... Pues siendo Dios Amor, si queréis llegar a ser uno con Él, debéis también estar poseídos de amor y perfecto altruismo.

En la vida diaria, esto significa dos cosas: primera, que procuréis cuidadosamente no causar daño a ningún ser viviente; segunda, que siempre estéis alerta por si se presenta la oportunidad de ayudar.

Primero, no dañar. Hay tres pecados que causan en el mundo mayores males que todos los demás: maledicencia, crueldad y superstición, porque son pecados contra el amor. Si el
hombre quiere henchir su corazón de amor divino, ha de vigilarlos y combatirlos constantemente.

Veamos los efectos de la maledicencia: Principia con el mal pensamiento, y esto en sí mismo es ya un crimen. Porque en todas las personas y en todas las cosas existe el bien y el mal. A
cualquiera de éstos podemos prestarle fuerza, pensando en él, y por este medio ayudar o estorbar la evolución; podemos hacer la voluntad del Logos o trabajar en contra de ella.

Si pensáis mal de otro, cometéis tres iniquidades a un tiempo:

1 -- Llenáis el ambiente que os rodea de malos pensamientos en vez de buenos, y así aumentáis las tristezas del mundo.

2 -- Si en el ser en quien pensáis existe el mal que le atribuís, lo vigorizáis y alimentáis; y así, hacéis peor a vuestro hermano en vez de hacerlo mejor. Pero, si generalmente el mal no existe en él y tan sólo lo habéis imaginado, entonces vuestro maligno pensamiento tienta a vuestro hermano y lo induce a obrar mal, porque, si no es todavía perfecto, podéis convertirlo en aquello que de él habéis pensado.

3 -- Nutrís vuestra propia mente de malos en vez de buenos pensamientos, y así impedís vuestro propio desarrollo y os hacéis, a los ojos de quienes pueden ver, un objeto feo y repulsivo, en vez de bello y amable.

No contento con hacerse todo este daño y hacerlo a su víctima, el maldiciente procura con todas sus fuerzas que los demás participen de su crimen. Les expone con vehemencia su chisme, con la esperanza de que lo crean, y entonces los convencidos cooperan con él, enviando malos pensamientos al pobre paciente. Y esto continúa día tras día, y no lo hace sólo una persona, sino miles. 

¿Veis ahora cuán bajo, cuán terrible es este pecado? Procurad
evitarlo en absoluto. No habléis jamás mal de nadie; negaos a escuchar a quien os hable mal de otro, y decidle, afectuosamente: "Tal vez eso no sea verdad, y, aunque lo fuese, es mejor
no hablar de ello".

En cuanto a la crueldad, ésta es de dos clases: intencionada y sin intención.

La crueldad intencionada consiste en causar, de propósito, dolor a otros seres vivientes, y éste es el pecado más grave de todos: obra de diablo más bien que de hombre. Diréis que ningún hombre puede hacer una cosa semejante; pero precisamente los hombres la han hecho muy a menudo y aún la están haciendo cada día. Los inquisidores la practicaron, y también muchas gentes religiosas en nombre de su religión; los vivisectores, así como habitualmente
algunos maestros de escuela. 

Todas estas personas tratan de excusar su brutalidad con la costumbre; pero un crimen no deja de serlo porque muchos hombres lo cometan. Karma no tiene en cuenta las costumbres; y el karma de la crueldad es el más terrible. En la India, al menos, no puede haber excusa para tales costumbres, porque todos conocen el deber de no acusar mal a nadie. 

El destino de los crueles cae también sobre aquellos que se dedican 
intencionadamente a matar a las criaturas de Dios, y llaman a esto deporte.

Ya sé que tales cosas no las efectuáis vosotros, y por amor de Dios hablaréis claramente contra ellas cuando la oportunidad se os presente. Pero también hay crueldad en las palabras como en los actos, y una persona que diga una palabra con intención de herir a otra es culpable de este crimen. Esto tampoco lo haréis vosotros; pero algunas veces una palabra dicha al descuido hace tanto daño como una maliciosa. Así pues, debéis estar siempre en guardia contra la crueldad no intencionada.

En general, ello procede de la irreflexión. Hay hombres tan poseídos de la ambición y de la avaricia, que ni siquiera se dan cuenta del sufrimiento que causan a los demás pagándoles poco, o haciendo pasar hambre a su mujer e hijos Otros, pensando tan sólo en su codicia, se preocupan poco de los cuerpos y de las almas, a quienes arruinan por satisfacerla. 

Para librarse de unos cuantos minutos de molestia, un hombre deja de pagar a sus obreros el día que les corresponde, sin acordarse de las dificultades que este hecho les reporta. ¡Tanto sufrimiento se causa por descuido, por olvidar cómo una acción ha de afectar a los demás!...

Pero Karma nunca olvida, y no tiene en cuenta que los hombres olviden los hechos.

Si deseáis entrar en el Sendero, debéis pensar en las consecuencias de vuestros actos, para que no seáis culpables de crueldad irreflexiva.

La superstición es otro mal tremendo, que ha causado grandes y terribles crueldades. 

Las personas esclavas de ella menosprecian a las que saben más, y tratan de obligarlas a hacer lo que ellas hacen.

Pensad en la horrorosa matanza debida a la superstición de sacrificar a los animales y al todavía más terrible prejuicio de que el hombre necesita alimentarse de carnes. 

Pensad en el trato a que la superstición ha dado motivo con respecto a las clases oprimidas en nuestra amada India, y ved cómo esta mala tendencia puede engendrar una despiadada
inconsideración, aun entre los que conocen el deber de fraternidad.

Los hombres han cometido muchos crímenes en nombre del Dios de Amor, movidos por la pesadilla de la superstición; cuidad mucho de que no quede en vosotros ni el más leve vestigio de ella.

Debéis evitar estos tres grandes delitos, porque son fatales a todo progreso, por ser pecados contra el amor. Pero no tan sólo estáis obligados a refrenaros de este modo ante el mal, sino que habéis de ser activos para el bien. El intenso deseo de servir ha de llegar al máximo, hasta el punto de estar siempre a la mira para aplicarlo alrededor de vosotros no tan sólo a las personas, sino a los animales y a las plantas. Debéis prestar vuestro servicio hasta en las
pequeñas cosas de la vida diaria, de modo que, acostumbrándoos a ello, no podáis substraeros, cuando se presente la oportunidad de hacer cosas de mayor importancia. 

Pues si deseáis llegar a ser uno con Dios, que no sea para vuestro propio beneficio, sino para convertiros en canal por donde fluya Su amor para alcanzar a vuestros semejantes.

El que está en el Sendero no vive para sí mismo, sino para los demás; se olvida de él para poder servirlos. Es a manera de pluma en manos de Dios, por la que fluye Su pensamiento y tiene expresión aquí abajo, lo que no podría suceder sin ella. 

Es a manera de un canal de fuego viviente que derrama sobre el mundo el Divino Amor que llena su corazón.

La sabiduría que os capacita para ayudar, la voluntad que dirige la sabiduría, el amor que inspira la voluntad, éstas son vuestras cualidades.

Voluntad, Sabiduría y Amor son los tres aspectos del Logos; y vosotros, que deseáis alistaros para servirlo, debéis, hacer gala de ellos en el mundo.

Quien la palabra del Maestro anhele, De Sus mandatos póngase en escucha.

Entre el fragor de la terrena lucha, Y la escondida Luz atento cele.

Sobre el inquieto y mundanal gentío, Del Maestro atisbe la señal más leve, Y oiga el susurro que Su voz eleve del mundo entre el rugiente griterío.

sábado, 4 de mayo de 2013

VIVIR CON OTRO ES EXPERIMENTAR, JUNTOS, LA LIBERTAD DE NO ESTAR A TADOS A UN MANDATO.





Cuando dos personas se conocen y se atraen, se asoman el uno al misterio del otro con una preciosa carga de fantasías, deseos, inquietudes e ilusiones, y con muy poca certeza de quién es ese otro. Sea por el sueño de tener hijos y, la otra persona lo deja en un segundo plano o porque uno de los miembros no se decide por la convivencia ante el desespere de su pareja o por un proyecto de trabajo, que requiere un cambio de país.

Es habitual que la aparición de otra persona en nuestra vida nos induzca a la creencia de que esa persona será la encargada de desempeñar un rol preasignado en nuestros sueños o proyectos.

Vivir con otro es formar parte de un equipo y que es un camino antes que un punto de llegada. Es natural y hasta necesario que yo sueñe, mientras estoy sola, con un tipo de convivencia y con sus circunstancias. Son sueños orientativos, me dan información acerca de cómo mi vida. Es un mapa de mi viaje afectivo. Cuando me encuentro con otro real, en una concurrencia de cuerpos y almas, estaré en el territorio tal cual es, con sus dimensiones, topografía y características reales. Entonces cabrán dos actitudes: o trato de adaptar el territorio al mapa o, sigo creyendo en la validez

del viaje, y adapto mi mapa al territorio hasta crear un nuevo mapa, actualizando mi vida y mis vínculos. Nos transformamos la otra persona y yo, en cartógrafos de nuestra vivencia amorosa compartida.

Al empezar la exploración del misterio, dos personas que empiezan esa vivencia no suelen hablar de cuántos hijos tendrán y de cómo los educaran, ni cómo organizar esa vida. Estarían ignorando al otro, considerándolo una simple herramienta y perdiendo la maravillosa experiencia del descubrimiento, el conocimiento y el encuentro.

Los hijos, los lugares donde transcurrirá la vida, los modos de esa vida, las diversas metas (materiales, familiares, vinculares, vocacionales, espirituales…) de nuestro trayecto común no deberían ser puntos de partida para la convivencia, sino sucesivos, naturales y fluyentes puntos de maduración. Los hijos no van a unirnos: en todo caso serán fruto de nuestro estar unidos. El lugar donde viviremos por sí solo no va hacernos felices; pero el modo en que vivamos, en que nos respetemos, en que nos alentemos, en que construyamos nuestra confianza y nuestra intimidad, será esencial para nuestra felicidad, vivamos donde vivamos. No empezamos amándonos: culminamos nuestro camino en el amor. Llegamos al amor juntos.

El amor no exige resultados. El amor riega, cuida, y acompaña en los procesos. El amor no pide hijos, ni éxitos, ni prestigio, ni abundancia material, ni rostros contentos a nuestro alrededor como certificado de su existencia.

Vivir con otro, es abrir los horizontes y no cerrarlos en torno a requisitos previos; hacer mapas mientras se camina, en lugar de caminar dentro de los estrechos límites de un mapa –ya sea el de los mandatos, el de los deberes o el de las expectativas que otros descargan en nosotros.

Se trata de no quedar atrapados en los planes que construimos para el otro antes de conocerlo o en los el otro tenía asignados para quien estuviera en el sitio en el que ahora estamos. Vamos a proponernos el vínculo de florecer y dar frutos propios. Y darlos maduros, en la estación que corresponde. Es más que probable que una relación de buen amor dé frutos de una convivencia, de un tránsito, de una historia, de lo vivido, de lo gestado. No te amo por lo que serás ni por lo que deberías ser, sino por lo que eres.

No es lo previsible ni lo anhelado lo que nos provoca contrariedad. Cuando una persona se lamenta por el desarrollo de su relación con otra, cuando protesta, lo que en verdad quiere –aunque no sepa formularlo claramente- es que el otro sea distinto de como es, que cambie. En ocasiones la disconformidad se relaciona con un aspecto específico del otro. A veces es más extendida.

Nuestras relaciones afectivas comprenden, al menos, cuatro niveles de interacción. Uno de esos niveles es el de las coincidencias, aquel en el cual nos adaptamos el al otro con simplicidad y naturalidad, como si hubiéramos estado destinados desde siempre a encontrarnos y convivir. En este nivel no hay discordia ni desacuerdo.

Otro nivel es el de las diferencias complementarias, y engloba aquellas divergencias que, lejos de generar malestar y disconformidad, enriquecen el espacio común. Un ejemplo es el de una pareja en la que uno ama la jardinería y aborrece cocinar, y el otro disfruta de la cocina pero detesta tener que cuidar de las plantas. Esa pareja siempre comerá bien, y lo hará en una casa embellecida por una saludable vegetación. Entre dos personas se pueden encontrar innumerables manifestaciones de esta complementación, tanto materiales como espirituales, domésticas como sociales, íntimas como públicas.

Un tercer nivel es el de las diferencias acordables, que incluye aquellas discrepancias que pueden generar un espacio de trabajo, transformación y consolidación para la pareja. Es lo que ocurre cuando una persona siente que la otra toma decisiones unilaterales que la dejan fuera y la hacen sentirse avasallada e ignorada. Si el otro reconoce esa característica de sí mismo y, a su vez, quiere cambiarla porque ve que lo afecta en su relación de pareja y en otros aspectos de su vida, la desavenencia se convierte en un punto de partida para un trabajo común. Por supuesto, el avasallador será el eje de ese proceso, él realizará su proceso interior de transformación; sin embargo, tendrá en su pareja a un asistente dispuesto y accesible cuando necesite añadir herramientas externas a las internas. Cuando esta dinámica de reforma a partir de una divergencia se hace habitual en la pareja, se convierte en un campo de poderosa fertilidad. Sus frutos se alimentaran y fortalecerán constantemente la convivencia. Es natural que entre dos personas –distintas de por sí-

se vayan registrando, como parte de la vivencia común, diferencias y asimetrías que molestan, que disgustan o que crean malestar. En tanto haya instrumentos y predisposición para trabajar en su armonización, esas diferencias no significarán el fin ni la ruptura de algo, sino su enraizamiento a través de una tarea amorosa. Es un arte cuyo aprendizaje requiere de dos presencias, de dos voluntades armonizadoras, de dos actitudes comprometidas.

Los tres niveles que he descrito son estadios naturales de una relación. Basta una mirada atenta, una auto-percepción cuidadosa, para detectarlos en acción.

El cuarto nivel, a diferencia de los tres anteriores, no es universal ni inherente al hecho de convivir. Se trata de las diferencias antagónicas o incompatibles. Incluyo en este nivel las escalas de valores, las perspectivas existenciales, los proyectos de vida. Un torturador y un defensor de los derechos humanos, un industrial que no tiene remordimientos a destruir bosques para obtener insumos y un defensor del medio ambiente, alguien que cree que el fin justifica los medios y otro que jamás apelaría a determinados medios aunque se trate del fin más preciado, una persona que tiene la firme y fundada decisión de no tener hijos y otra que ve en la maternidad o la paternidad una condición necesaria de su realización, son algunos ejemplos de diferencias incompatibles. También entran aquí las configuraciones estructurales de las personas: diferentes orientaciones o necesidades sexuales, características físicas o raciales, habilidades o incompetencias naturales, orígenes sociales, familiares o religiosos; es decir, todo aquello que viene dado y que no tiene posibilidad real ni potencial de cambio.

Muchas veces las personas, cegadas por la chispa de la pasión inicial, ignoran las diferencias incompatibles o creen superarlas: “Tenemos una atracción física tan fuerte que lo demás no importa”, ”Cuando vamos a la cama, nos olvidamos de todo”, “Yo sé que él/ella es todo eso, pero no me importa, igualmente lo/la necesito. Afirmaciones de este tipo saturan las lápidas de los cementerios donde yacen, no necesariamente en paz, miles de relaciones incompatibles.

La historia de la pareja es, en cierto modo, la reseña de cuál es la proporción que tienen los tres primeros niveles en cada momento de la relación. Y, también, la síntesis de cómo la pareja ha encontrado sus propios mecanismos de autorregulación a partir de esos niveles. Cómo ha aprendido a dialogar, a pedir, a dar, a consensuar.

La construcción de esos mecanismos compensatorios funcionales garantiza la supervivencia y el buen funcionamiento de la relación. Porque todo vínculo se establece entre seres vivientes y, por lo tanto, en un continuo proceso de transformación y cimentación de nuevos equilibrios. Son células que configuran un organismo que, como toda forma viviente, basa su existencia en la capacidad de adaptación y de autorregulación. En la medida que un organismo ejercita esta capacidad, genera memoria de adaptación y auto-asistencia. De sus consensos exitosos, de sus acuerdos funcionales, de su propia construcción amorosa, cada pareja extrae su propio decálogo de armonía e integración, lo instala en su memoria compartida y acude a él cuando lo necesita para reinstalar el equilibrio. En cada recuerdo feliz, en cada imagen armoniosa tomada de su propia experiencia, una pareja puede encontrar su propio modelo de felicidad y revitalizarlo; y repetirlo.

Esa memoria es, en fin, una energía siempre renovable y siempre disponible. Está en la trama esencial de la pareja que aprende a desarrollarla. Eso es lo que llamo una experiencia de diversidad y complementación.


Autora:

Arantza Larraza.

viernes, 3 de mayo de 2013

Sobre la construcción de caminos para el encuentro amoroso. - Arantza Larraza






¿Cómo es que, en la búsqueda del encuentro amoroso, vamos a parar a sensaciones, sentimientos y estados tan alejados del destino deseado? ¿Cómo nos extraviamos de ese modo en el camino? ¿Cuál es el proceso por el cual una vez logramos estar con alguien, después de haber perseguido de una forma perseverante tal objetivo, lo que más deseamos es alejarnos de esa persona? ¿Qué misterioso procedimiento convierte al ser más anhelado en el más detestado? ¿De qué modo una pareja que se jura amor eterno pasa a profesarse odio infinito?

¿Cómo, en definitiva, el sueño de vivir con alguien se transforma en la pesadilla de estar a su lado?

Estas preguntas que me preocupan y también me inquietan, han llegado desde experiencias personales, desde vivencias de seres cercanos y queridos, y no precisamente como terapeuta porque aún no lo he podido experimentar, pero buscar respuestas no me parece un tema secundario.

Desde que somos humanos, la búsqueda del encuentro y la complementación amorosa es lo único permanente. Aunque existan diferentes maneras de medir el éxito (hay quienes lo hacen desde lo económico, otros desde lo intelectual, otros lo confunden con la fama), ¿tal vez la verdad esencial del éxito consiste en haber experimentado el amor en la vida?.

El amor no es una energía abstracta, no prescinde de quienes lo sienten, lo alimentan, lo ejercen, lo comparten, lo plasman. El amor no es parte de la naturaleza, no preexiste en ella: es una creación de quienes aman. Y necesita de una célula básica, en cuyo núcleo hay alguien que ama y alguien que es amado. Alguien que recompensa el amor que recibe. Dos que se aman. A partir de ahí, puede ramificarse de muchas e impredecibles maneras. Pero es en esa base fundacional donde se asienta y desde donde se expande una atmósfera, un medio ambiente amoroso.

Hablar de amor es hablar del otro. Hablar del otro es hablar de mí: yo y tú son conceptos que sólo existen enlazados y relacionados el uno con el otro. El filósofo Martin Buber dice que “el instante realmente presente y pleno sólo existe si hay presencia, encuentro y relación”. Y añade:” Me realizo al contacto del tú; al volverme yo, digo tú. Toda vida verdadera es encuentro”

El desencuentro amoroso, que está tan presente hoy en las relaciones afectivas, tienen su origen en una precaria percepción del otro, del tú. Y eso a su vez, nace en una conciencia limitada del mundo interior, del yo. Cuanto menos me conozco, menos te conozco. Cuanto menos te conoces, menos me conoces. ¿Qué amor podremos construir desde esta ignorancia? El amor es conocimiento.

Creo que nos merecemos más conocimiento, más respeto, más amor.

Ahora que me encuentro disfrutando de este momento, mi tesis, plasmando mis propias experiencias y emociones, llenas de alegrías y decepciones, disgustos y esperanzas, dolor y amor. Recorriendo un camino que ha pasado por todas estas estaciones. El camino de mi aprendizaje, de mi formación personal, intelectual y amorosa. Lo que vas a leer es un camino recorrido durante veinticinco años. Ojalá te resulte útil como referencia en tu función de ingeniero de tu propio itinerario afectivo. Porque de lo que se trata en estos viajes es de llegar al lugar deseado, ése en el que un yo y un tú se encuentran, y se dan razón y sentido.

Hacer camino junto a alguien a quien amamos y conocemos, nos conoce y nos ama a su vez. Si aprendemos a sortear escollos y tempestades, no iremos a la deriva, disfrutaremos de la aventura y llegaremos al destino propuesto.



Autor:

Arantza Larraza.

miércoles, 6 de febrero de 2013

EL AMOR.



Hace unos días  leí ; Artículos y  libros sobre el amor, me fue fascinante saber que cada escritor, manifiesta sentimientos muy distintos para una misma palabra. "EL AMOR" .

El amor es un sentimiento muy puro, uno nace con ello, pero uno aprende a mejorarlo y a reforzar este hermoso sentimiento  no cabe duda que el amor mas puro es la de una madre al ver por primera vez a su bebe, el amor no es una palabra el amor es un acto de desprendimiento total de nuestro ser, sin ningún sentimiento u emoción negativa,  El amor es un bello regalo que nos hacemos a nosotros mismo, el amor es una bendición, un don y  todos tenemos amor para dar.

El amor verdadero no existe, solo existe el amor que hará de ti el ser humano que deseas ser!!! 
El amor no se pide, el amor se da.
El amor no te cambia, el amor te hace una mejor persona.
El amor no es una palabra, es un acto puramente desinteresado.


Gracias !!!

Marcos Laura Briceño.

sábado, 28 de julio de 2012

EL AMOR EN TU DÍA A DÍA.



El amor un mismo sentimiento.


El amor es un sentimiento, tal vez la emoción más agradable y generosa que el ser humano pueda sentir. El amor se genera en la familia, de padre y madre a los hij@s de ahi se desprenden muchas clases y tipos de amor pero todos llevan a un mismo sentimiento.

El amor se puede expresar de muchas maneras, entendamos que el amor es un sentimiento interiorizado, la practicada y el ejemplo de los padres ayuda a expresar este sentimiento.


tener un amor o amar lo que haces prolonga tu vivir y de realizar grandes proezas. Si deseas obtener el mejor rendimiento en tu profesión o empresa o negocio, la mejor receta es amar lo que haces, enamorate de ti mism@ y de la gente que te rodea.


amarte a ti mism@y amar al prójimo genera en ti gratitud y bondad,

El amor rompe las barreras de tus limites te permite descubrir un mundo nuevo lleno de paz y gratitud, como lo demostró la madre Teresa de Calcuta y muchos otros personajes que se entregaron al servicio del prójimo. Por ello, la mejor capacitación y entrenamiento para prestar un mejor servicio a los clientes, es entregar amor a través de tu trabajo, pensar en los clientes y dar lo mejor de ti mismo.

El amor y generosidad .. genera amor al prójimo
El amor y bondad .. genera paz.
El amor y la felicidad. genera éxito.


Agrega amor en tu vida ... amor por lo que haces... el amarte a ti mismo es gratis, y habrás generado en ti la mejor capacitación .... el mejor curso que puede regalarte es llevar a la practica el amor a ti mism@ y por el prójimo.


Gracias:


Marcos laura Briceño.





martes, 24 de abril de 2012

Una saludable manera de vivir "El Amor"

El Amor

Duele amar a alguien y no ser correspondidos,
pero lo que es más doloroso es amar a alguien
y nunca encontrar el valor para decirle a esa
persona lo que sientes.

Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a
unas cuantas personas equivocadas antes de
conocer a la persona correcta, para que al fin
cuando la conozcamos, sepamos ser
agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas más triste de la vida es
cuando conoces a alguien que significa todo
y solo para darte cuenta que al final no era
para ti y lo tienes que dejar ir.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra
puerta se abre, pero algunas veces miramos
tanto tiempo a aquella puerta que se cerro,
que no vemos la que se ha abierto frente a
nosotros.

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta
que lo perdemos, pero también es cierto que no
sabemos lo que nos hemos estado perdiendo
hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro
de que te amaran de regreso, pero no esperes que
te amen de regreso; solo espera que el amor
crezca en el corazón de la otra persona, pero si
no crece sé feliz por que creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría oír que nunca
escucharas de la persona que te gustaría que te
las dijera, pero no seas tan sorda(o) para no oírlas
de aquella que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar,
Nunca te des por vencida(o) si sientes que
puedes seguir luchando, Nunca le digas a
una persona que ya no la amas si no puedes
dejarla ir.

El amor llega a aquel que espera, aunque lo
hallan decepcionado, a aquel que aun cree,
aunque haya sido traicionado.
A aquel que todavía necesite amar, aunque antes
haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje
y la fe para construir la confianza de nuevo.
El principio del amor es dejar que aquellos que
conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de
voltear con nuestra propia imagen, porque
entonces solo amaremos el reflejo de nosotros
mismos en ellos.
No vayas por el exterior, este te puede engañar,
No vayas por las riquezas, por que aun eso se pierde,
Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan
solo una sonrisa para hacer que un día obscuro brille.

Espero que encuentres a aquella persona que te
haga sonreír.
Hay momentos en los que extrañas a una persona
tanto que quieres sacarlo de tus sueños y abrazarlos
con todas tus fuerzas.
Espero que sueñes con ese alguien especial,
Sueña lo que quieras soñar; Ve a donde quieras ir;
Sé lo que quieras ser; Por que tienes tan solo una
vida y una oportunidad para hacer todo lo que
quieras hacer.

Espero que tengas
Suficiente felicidad para hacerte dulce,
Suficientes pruebas para hacerte fuerte,
Suficiente dolor para mantenerte humana(o),
Suficiente esperanza para ser feliz
y suficiente dinero para comprar regalos.

Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo; solo
sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.
La felicidad espera por
aquellos que lloran,
aquellos que han sido lastimados,
aquellos que buscan,
aquellos que tratan.
Por que solo ellos pueden apreciar la importancia
de las personas que han tocado sus vidas.

El amor comienza con una sonrisa, crece con un
beso y muere con una lágrima.

La brillantez del futuro siempre será basado en
un pasado olvidado.

No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir
tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón.

Cuando naciste, tu llorabas y todos alrededor
sonreían, vive tu vida de forma que cuando
mueras tu sonrías y todos alrededor lloren.

sábado, 7 de abril de 2012

Una saludable manera de vivir "El Amor"

El Amor

Duele amar a alguien y no ser correspondidos,
pero lo que es más doloroso es amar a alguien
y nunca encontrar el valor para decirle a esa
persona lo que sientes.

Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a
unas cuantas personas equivocadas antes de
conocer a la persona correcta, para que al fin
cuando la conozcamos, sepamos ser
agradecidos por ese maravilloso regalo.

Una de las cosas más triste de la vida es
cuando conoces a alguien que significa todo
y solo para darte cuenta que al final no era
para ti y lo tienes que dejar ir.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra
puerta se abre, pero algunas veces miramos
tanto tiempo a aquella puerta que se cerro,
que no vemos la que se ha abierto frente a
nosotros.

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta
que lo perdemos, pero también es cierto que no
sabemos lo que nos hemos estado perdiendo
hasta que lo encontramos.

Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro
de que te amaran de regreso, pero no esperes que
te amen de regreso; solo espera que el amor
crezca en el corazón de la otra persona, pero si
no crece sé feliz por que creció en el tuyo.

Hay cosas que te encantaría oír que nunca
escucharas de la persona que te gustaría que te
las dijera, pero no seas tan sorda(o) para no oírlas
de aquella que las dice desde su corazón.

Nunca digas adiós si todavía quieres tratar,
Nunca te des por vencida(o) si sientes que
puedes seguir luchando, Nunca le digas a
una persona que ya no la amas si no puedes
dejarla ir.

El amor llega a aquel que espera, aunque lo
hallan decepcionado, a aquel que aun cree,
aunque haya sido traicionado.
A aquel que todavía necesite amar, aunque antes
haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje
y la fe para construir la confianza de nuevo.
El principio del amor es dejar que aquellos que
conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de
voltear con nuestra propia imagen, porque
entonces solo amaremos el reflejo de nosotros
mismos en ellos.
No vayas por el exterior, este te puede engañar,
No vayas por las riquezas, por que aun eso se pierde,
Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan
solo una sonrisa para hacer que un día obscuro brille.

Espero que encuentres a aquella persona que te
haga sonreír.
Hay momentos en los que extrañas a una persona
tanto que quieres sacarlo de tus sueños y abrazarlos
con todas tus fuerzas.
Espero que sueñes con ese alguien especial,
Sueña lo que quieras soñar; Ve a donde quieras ir;
Sé lo que quieras ser; Por que tienes tan solo una
vida y una oportunidad para hacer todo lo que
quieras hacer.

Espero que tengas
Suficiente felicidad para hacerte dulce,
Suficientes pruebas para hacerte fuerte,
Suficiente dolor para mantenerte humana(o),
Suficiente esperanza para ser feliz
y suficiente dinero para comprar regalos.

Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo; solo
sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.
La felicidad espera por
aquellos que lloran,
aquellos que han sido lastimados,
aquellos que buscan,
aquellos que tratan.
Por que solo ellos pueden apreciar la importancia
de las personas que han tocado sus vidas.

El amor comienza con una sonrisa, crece con un
beso y muere con una lágrima.

La brillantez del futuro siempre será basado en
un pasado olvidado.

No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir
tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón.

Cuando naciste, tu llorabas y todos alrededor
sonreían, vive tu vida de forma que cuando
mueras tu sonrías y todos alrededor lloren.

sábado, 21 de enero de 2012

Amor



Aquellos que sirven por amor van más allá del tiempo y otras restricciones menores. Ellos experimentan que a cada momento, en cada situación?ellos tienen la oportunidad de aprender, compartir y acumular algo. En el actuar por amor también está contenido el amor por sí mismo, respetando sus convicciones y principios. Así, la elección del amor en pensamientos, palabras y acciones hace a quien lo practica libre de carga y ligero.

Con mucho amor y paz

Bendición



Que constantemente desempeñes un papel elevado al permanecer en tu consciencia más elevada y, así, volverte una joya de contentamiento. Cada acto de quienes tienen un papel especial es especial. Ninguna de sus acciones es común. Un alma común desempeñará acciones con una consciencia limitada, mientras que un alma especial desempeñará acciones con una consciencia elevada e ilimitada. Aquellos que desempeñan acciones en tal consciencia permanecen constantemente contentos y también hacen a los demás contentos. Es por eso que ellos reciben la bendición de ser una joya de contentamiento.

Con mucho amor y paz

Paz



Permite que tus palabras sean suaves y tus argumentos fuertes. El lenguaje de la dulzura y de la luz es muy importante para eliminar y reducir las ocasiones de provocar a los demás. No podemos librarnos de la ira en sólo un día o una semana. Tenemos que ser pacientes con nosotros. La paz viene de la observación de la buena conducta y de evitar conflicto con la propia consciencia. Una mente calmada no es sólo pacífica, ella es divina.

Bridget Menezes

Con mucho amor y paz.

Tú eliges estar triste o vivir con alegría




A veces la vida es dura, pero si la sentimos cruel quizás debiéramos mirar nuestro interior. Tenemos sobrada capacidad para ser fuertes, reponernos y decidir ser felices a pesar de todo.

Yo decido ser feliz,
tú también puedes hacerlo.

Piensa que lo único que NADIE te puede quitar es la libertad de tus pensamientos y sentimientos. Te pueden controlar todo, menos tu manera de pensar o de ver las cosas.

Eso es algo que sólo te pertenece a ti.
En ti está el poder elegir como quieres estar.
Es necesario enfrentarse a los miedos, con una realidad que muchas veces no tiene nada de bonito, pero al hacerlo eso nos ayuda a definir cual será la respuesta que demos antes la situación.

Sólo tú sabes cual será la respuesta a todos tus miedos. Pero hay algo que está a tu favor: que TODO depende de ti, tú sabes como resolver la situación, sólo tú

En la vida se pasa por muchas situaciones de dolor, de buenas y malas experiencias, ausencias de los que amamos y que hoy ya no están a nuestro lado. Muchas son las lágrimas que se derramaron o que aún brotan. Humillaciones y sufrimientos habremos pasado por la vida, pero a pesar de todo lo negro que sea vea el panorama, la DECISIÓN es tuya, puedes cambiar tu entorno y pintarlo con los colores que desees.

Tú decides, la elección es tuya.
Si sólo ves un mundo frío y gris, es porque tú quieres que sea así.

Cambiar depende de ti, nadie puede vivir la vida por ti -tenemos libertad de pensamiento, libertad para hacer o dejar lo que nos viene mal.

Es nuestro tiempo, es nuestro mundo, no vivas una vida que no quieres, DECIDE. No caigas en los errores de aquellas personas que nunca nada cambian, puede que algunas cosas en la vida nunca cambien, pero tú puedes hacerlo, PUEDES SI QUIERES.

Si por alguna razón estás viviendo alguna pena, tristeza o frustración, ¡tú puedes decidir cómo reaccionar ante eso que te ocurre!

Si quieres, hoy mismo puedes sentir celos, ira, hostilidad, miedo, culpa, preocupación, vergüenza o resentimiento. Todo esto lo puedes sentir si así lo decides. O TAMBIÉN puedes sentir tranquilidad, esperanza, fe, amor, alegría y otros tantos sentimientos que te den estabilidad cuando decidas pensar en forma optimista y positiva.


Date cuenta de que lo que te sucede no es lo que te afecta:
es el cómo reaccionas ante esas situaciones.
Durante los próximos días ten esto en tu mente, y repítete ante el espejo que sólo DEPENDE de ti decidir cómo sentirte, porque cuando tienes la capacidad de ELEGIR, también puedes enfrentar tus problemas. Dentro de ti están las soluciones.

DECIDE ser feliz, te lo mereces, no dejes que nadie te robe tus sueños y felicidad. Sólo tú puedes escoger como será tu vida. Te pueden ayudar, pero TÚ DIRIGE TU PROPIA VIDA.

La felicidad está dentro de ti.
Tienes capacidad de ELEGIR.

Alguien como tú es capaz de esto
y mucho más...
SE FELIZ.

© Autor: Shoshan

jueves, 19 de enero de 2012

Canciones de amor para dedicar

Chino & Nacho - Niña Bonita (Original Version)




Sie7e Tengo tu love Official Video




Luis Fonsi - No Me Doy Por Vencido




Carlos Baute y Marta Sanchez - Colgando en tus manos




Lifehouse - You And Me (Sub Español)




Cristian Castro - Angel




Yo Queria Cristian Castro




Lorenzo Antonio - Doce rosas




Jean Paul Strauss - De Todo Lo Mio, Lo Mio Es Mas (Video Oficial)





Gianmarco-Lejos De Ti(En Vivo) HD



Gian marco - Hasta que vuelvas conmigo




Pablo Alboran - Solamente Tú




Camela - Olé (Nuevo Single 2011) La Magia Del Amor




Maldita Nerea - ¿No Podiamos Ser Agua?

domingo, 15 de mayo de 2011

CANCIONES O MUSICA PARA ALEGRARTE LA VIDA Y SONREIR

ALEGRIA ...... FRANCESCA GAGNON - CIRQUE DU SOLEIL




VIDA ...... DC RETO




CANTARE DE TU AMOR POR SIEMPRE ........ FORGIVEN



Cantare de Tu Amor por Xtreme Kids



NO ME SOLTARAS ... GRUPO ROJO





CREERE ..... TERCER CIELO




MI ULTIMO DIA .... TERCER CIELO



CELEBRA LA VIDA ..... AXEL





Pa lante .... Alberto plaza





COLOR ESPERANZA .. DIEGO TORRES




TRATAR DE ESTAR MEJOR ... DIEGO TORRES




QUE SERA ... DIEGO TORRES




SUEÑOS ... DIEGO TORRES



VIVE LA VIDA ..... AREA 305




la vida es un carnaval .. celia cruz





REMEDIO PAL CORAZON




PESCADOR ...



ESTA VIDA .... SOLEDAD




PA LOS NIÑOS DC RETO




Buena Onda ...... Pimpinela




'CARITO' .... CARLOS VIVES



CIELO BENNY IBARRA




Felicidad ..... Gondwana





Brindis ........ Soledad Pastorutti





Sie7e ............ Tengo tu love Official Video






Amaia Montero - Caminando

jueves, 31 de marzo de 2011

Alejandro Cussianovich



Alejandro Cussianovich: Un niño debe poder trabajar, pero no en cualquier cosa

Vivió de cerca el surgimiento de la Teología de la Liberación y su activismo le pasó la factura. Sin embargo, eso no impidió a Alejandro Cussianovich luchar por los niños, niñas y adolescentes trabajadores. En mérito a ello la Universidad Federico Villareal lo nombró Doctor Honoris Causa.

"De mi madre aprendí el respeto que hay que tener por los chicos o chicas que trabajan en la casa. De la chica que trabajaba en casa, me dijo: ella es como tu hermana y hay que respetarla. He trabajado 45 años para el gremio de las trabajadoras del hogar. Su sindicato se formó en el 73", nos cuenta el padre Alejandro Cussianovich.

Usted estuvo cerca del nacimiento de la Teología de la Liberación.
La Teología de la Liberación no es un libro. Es una corriente de pensamiento para quienes creen, entendiendo la fe con relación a la vida concreta, desde el ángulo de los más excluidos, los más pobres. Quien condensó esto académicamente de forma brillante fue mi amigo y compatriota Gustavo Gutiérrez. Su libro se publicó luego de un largo trabajo de cristianos y no cristianos en la búsqueda de la justicia social. Era la época del gobierno de Velasco. De aquello formamos parte varios sacerdotes.

Debió haber reacción en la Iglesia.
Sí. Curiosa. No solo fue "¿por qué se meten en política?". También, "¿por qué no pelean para que se suprima el celibato?". ¡Querían un sindicato de curas! (ríe). Pero ese no era nuestro asunto.

¿Y qué pasó con usted?
(Sonríe) Cuando uno se mete en estas cosas, debe saber que provocará reacciones. Hay que reconocer que el entonces cardenal Landázuri aceptaba el pensamiento divergente muy democráticamente. A él se le atribuye no haber puesto coto a esto, pero los procesos históricos no se detienen por autoritarismo. La primera reacción fue en el 69. El nuncio apostólico mandó un documento a medio mundo que decía algo así como lobos vestidos con piel de oveja refiriéndose a Gustavo, a Carlos y a Jorge Álvarez Calderón y a mí. A la semana, sacaron al nuncio. Mis dificultades vinieron con la congregación -yo era salesiano-. Había escrito un documento sobre le teología de la vida religiosa en el año 75. En el 80 me llegó un documento que decía que el texto estaba sancionado como herético.

¡Herético!
Sí. Pero, normal. Herético no significaba que hubiera hablado contra el Papa o la divinidad sino que era divergente. Eso suscita emociones, evidentemente. Y vino un proceso de expulsión.

¿Cómo comenzó su labor por los niños trabajadores?
En el 77 (en el gobierno de Morales Bermúdez), se despidió a seis mil dirigentes sindicales y hubo una reunión de emergencia. Yo estaba ahí y pensé que iban a luchar por la reposición, pero no fue así. Les preocupaba la nueva generación. ¿Qué iba a pasar con los que en ese momento eran niños trabajadores sin experiencia sindical? Y decidieron que se debía ir preparando al relevo.


¿Usted qué pensó?
No me parecía correcto. Pero una chica obrera se paró y me dijo que yo estaba equivocado, que no se podía hacer diferencia por la edad entre la gente que trabaja. Porque la edad cambiaba, pero lo que no iba a cambiar era que tenían que trabajar para vivir con dignidad. Eso cambió mi perspectiva. Y me encargaron comenzar con esto.

¿Cómo armaron las organizaciones?
El eje era que fueran sujetos políticos y sociales de su vida. Que no cayeran en el drama del trabajo de la sociedad industrial, en la cual uno trabaja por una miseria y mejor no te quejes.

Usted no cree que sea malo que los niños trabajen. ¿Por qué?
Debe o no debe es una mala pregunta. En este país, el que no trabaja no come. Entonces, debemos partir del hecho de que el niño trabaja, por lo tanto, el tema no es ese sino que no trabaje en cualquier cosa o bajo cualquier condición. En el 92, cuando se hizo el código del niño y adolescente, se les consultó a los chicos. Se quería proteger al niño trabajador, pero lo primero para eso fue reconocer que tenían derecho a trabajar, pero no en cualquier cosa. Para eso se hace un reglamento. Que se reconozca un derecho ya le da a uno un sentido de dignidad.

¿Mendigar es trabajo?
Aquí se aprobó una ley contra la mendicidad. Los chicos dijeron que no eran mendigos, que hay niños explotados por adultos para pedir plata. Pueden pasar muchas cosas. ¿Podemos solucionar el desempleo de tantos adultos? La mendicidad es un problema desde hace tiempo y da pie a ideas como pretender ocultar a los pobres porque dan mal aspecto. Los niños pelearon para que no se diera esa ley. En las peleas no siempre se gana. Pero uno no se mete a pelear porque va a ganar sino por dignidad.

domingo, 20 de marzo de 2011

La comunidad de niños SAGRADA FAMILIA

http://www.sagradafamilia.org.pe/intalaciones.html

Actualmente viven 850 niños y niñas en la comunidad, creemos firmemente en la dignidad de la persona humana y es que así nos cimentamos en la generación de nuestros propios recursos.
Pero a su vez somos realistas y no podemos en este momento poder cubrir todas las necesidades de una familia un poquito grande con la que contamos, por ello la presencia de muchas personas amigas e instituciones nos permiten estar aun con vida y mucha esperanza en el presente y el futuro de nuestra comunidad.

La comunidad de niños SAGRADA FAMILIA es un esfuerzo de todos basado en el amor la fe y la esperanza en la utopía de Jesús.
Creemos en un hombre nuevo, por ello trabajamos tratando de hacer que el sueño de nuestros niños no muera en el intento, juntos lo podremos lograr, juntos podremos decir ... te amo..... mundo.

La comunidad esta dividida en pequeños módulos que albergan niños por edades.

Casa de infantes "Pujllal Huasi" Niños de 0a 5 años
Casa de pequeñas "Santa Dolores" 6 a 9 años
Casa de medianas "Arco Iris" 10 a 16 años
Casa de pequeños "Luis Miguel" 6 a 9 años
Casa de medianos "Madre coraje" de 10 a 16 años
Casa de reinserción "Nuestra Señora de Araceli" de 16 en adelante.

Las primeras cinco casa funcionan en la comunidad de zapallal y la ultima funciona en Ventanilla pues es la de reinserción donde ya los niños salen de la comunidad y se incorporan poco a poco a la sociedad.

En cada modulo existe una persona que les acompaña todo el día esta persona es conocida con el nombre de educadora, es algo así como una madre o padre sustituto, paralelo a ello se cuenta con una asistenta social, dos psicólogos y un personal de apoyo por cada modulo.

La comunidad a su vez cuenta con los maestros de los talleres quienes se encargan de enseñar y producir todo lo que se pueda para así salir de nuestra crisis constante.

Se cuenta con un medico y una dentista dentro de nuestro policlínico, que lo puede observar en otra ventana.

Nuestros niños van a los colegios cercanos de esta forma intentamos insertarlos de forma normal en la sociedad, solo los niños de 3 y 4 años pasan clases en nuestra misma comunidad.

Los alimentos luego de nuestra oración la recibimos todos juntos en un comedor bastante grande.

Nuestra vida siempre se desarrolla en la felicidad de saber que podemos hacerlo, y que aun tenemos tiempo pues estamos vivos.

La sonrisa de un niño dentro de nuestra casa es la entrada aun mundo mejor, esperamos contar con tu presencia algún día.


Cómo ayudar

Hay muchas maneras de ser solidario una de ellas es solo el pensar en los demás y ver a nuestro prójimo con una sonrisa, quizá esta sea la más difícil, pero es bueno hacerla a diario y el mundo será mejor, al menos nuestro mundo.

Por nuestra parte esperamos una mano solidaria que nos permita en este momento difícil poder salir adelante. Comprenderás que solventar la manutención (alimentos, vestido, vivienda, medicinas, servicios, educación) de nuestros mas de 250 niños es muy difícil, tenemos muchas formas de hacer realidad la solidaridad.

Ingrsen a la web para saber como puedes apoyar a esta noble labor de compromiso..... con los niños, niñas, adolescentes y jovenes de nuestro Peru ....
http://www.sagradafamilia.org.pe/intalaciones.html