miércoles, 8 de mayo de 2013

Howard Schultz, Presidente de Starbucks



Howard Schultz:

"Nuestra empresa es el lugar que hay entre la casa y el trabajo"


La ciudad de Seattle es reconocida por ser uno de los lugares de Estados Unidos con un carácter más europeo y, quizás por ello, la primera cafetería Starbucks nació allí en 1971, en el histórico mercado de Pike Place, como un intento de asentar en esta ciudad un gusto tan popular y tan extendido por el café como el que existe
en el viejo continente desde el siglo XVII. Con este fin, la Starbucks pionera, que inspiró su nombre en la novela 'Mobby Dick' de Herman Melville, 

Comenzó a importar los mejores mocas del mundo hasta esta urbe permanentemente nublada y plantó la semilla que habría de convertir a esta capital en la principal consumidora de café de Estados Unidos.

Pero los comienzos fueron difíciles y Starbucks, que luchaba contra los gustos de una ciudadanía nada acostumbrada a consumir café y mucho menos a hacerlo de una forma compulsiva y a todas horas tal y como se hace en muchas regiones de Europa, no terminaba de

remontar el vuelo. En 1982, Howard Schultz se incorpora
al negocio como socio del mismo y ese mismo año, durante un viaje a Milán, quien en poco tiempo habría de convertirse en el presidente de la compañía disfruta de los famosos "expresso bars" italianos y, sobre todo, descubre el entramado cultural que desde hace siglos rodea al consumo del café en Europa. 

"Cuando entré en esos cafés italianos", recuerda Schultz, "lo que comprendí fue que eran una extensión del hogar. Mi revelación consistió en reproducir aquello en Estados Unidos, para que Starbucks pudiera ser ese tercer lugar, como decimos nosotros, entre la casa y el trabajo. 

Mi conclusión fue que no solamente serviríamos cafés, sino que crearíamos un ambiente en el que la intimidad de la relación con el espacio y la experiencia del café pudiera cobrar vida".

A su regreso a casa, Schultz cambia radicalmente la concepción de la primera cafetería Starbucks y comienza a servir "lattes", "moccas", "macchiatos" y "capuccinos" al estilo italiano

que rápidamente hacen que Seattle se enamoré del café. Paralelamente al lanzamiento de estos nuevos productos más al gusto del estilo tradicional europeo, Schultz apuesta por dotar a su cafetería de unos determinados elementos de mobiliario, diseño,
color y música que habrían de proporcionar al espacio dedicado a los clientes unas dosis de romanticismo y misterio que convertirían a su local "no en un negocio del café que se dedica a servir café, sino en una  empresa que se dedica a la gente y sirve café".

A comienzos de la década de los noventa del pasado siglo, el crecimiento de Starbucks en otras ciudades de Estados Unidos resulta imparable y, en muy poco tiempo, su expansión abarcaría a todo el mundo. 

En algo más de veinte años, Howard Schultz ha conseguido que su negocio se expanda a lo largo y ancho de 36 países con un total de 9.200 establecimientos abiertos. Actualmente, Starbucks, con 100.000 empleados en nómina, abre locales por todo el planeta a un ritmo de cuatro diarios y ha convertido su marca en una de las más conocidas del orbe, al mismo nivel que Coca-Cola, Mcdonalds's, Disney o Google, y en la cuarta más admirada de Estados Unidos. 

Bajo la presidencia de Howard Schultz, Starbucks, que ingresa algo más de 5.000 millones de euros al año, ha ido creciendo de una forma exponencial pero, al mismo tiempo, este desarrollo se ha llevado a cabo basándose en una estrategia empresarial que combina "una conciencia social y un sentido benevolente, ya quetener un propósito moral es útil para los accionistas y ayuda al negocio".

El máximo responsable de Starbucks piensa que resulta
de verdad importante hacer felices a sus productores, a sus empleados y a sus clientes. "Esta es la forma de prosperar. No me cabe la menor duda", afirma quien ya se ha convertido en un auténtico gurú del mundo de la empresa con afirmaciones tan rompedoras como que "ganar dinero es un objetivo muy vacío" o que es necesario poner en marcha un "progresismo interesado" que sea capaz de encontrar un equilibrio perfecto entre la rentabilidad y la conciencia social. 

"Ha habido, desde hace algunos años, un cambio de fondo en la forma de tomar decisiones por parte de los clientes. 

Las compañías con una filosofía empresarial que muestra benevolencia y sensibilidad hacia los clientes y la comunidad,
además de vender, son las compañías que más prosperan".

Con este convencimiento, Schultz afirma que "los clientes quieren conocer los valores de cada empresa, desean saber cómo se trata a los empleados y reaccionan según el trato que los trabajadores les dan a ellos." En este sentido, cuando Starbucks salió a Bolsa se caracterizó por ser una de las primeras compañías en dar 'stocks options' a sus empleados, tanto a los que disponían de contratos indefinidos como a los ligados a la firma a través de contratos temporales. 

"Además", añade Schultz, "tenemos una política de pagar los mejores precios a los agricultores suministradores de nuestros cafés en países como México, Kenia e Indonesia y, desde 1988, todos nuestros trabajadores cuentan con protección medica a cargo de la compañía, una práctica que fuimos pioneros en implantar en Estados Unidos." 

 Al frente de Starbucks, Howard Schultz se ha convertido en uno de los grandes modelos empresariales de los últimos años. 

Sus conferencias reúnen a los principales ejecutivos, su biografía profesional ("Pon tu corazón en ello" Bestsellers Ediciones, 2001) ha sido un éxito en todos los países donde se ha publicado y sus intervenciones públicas,  en las que repite incesantemente palabras como "lazos emocionales", "corazón", "benevolencia" o "conciencia", son seguidas como si el creador de Starbucks fuera la última gran luz surgida al mundo de los negocios. 

"Aunque sé que parecerá extraño, e incluso un poco tópico, la verdad es que tengo tanto entusiasmo hoy como hace 10 años. Y eso es porque lo importante no ha sido nunca cuántos locales teníamos o a cuántos ceros ascendían nuestros ingresos, sino que lo importante siempre ha sido construir algo duradero. Y esto, lo puedo asegurar, es algo muy gratificante".

Kiichiro Toyoda: Toyota Motor Corporation explica la voluntad estratégica de la compañía.




TOYOTA. 
El porqué del milagro.

Toyota Motor Corporation explica

 la voluntad estratégica de la compañía. 

• “Queremos ser una compañía que pueda continuar creciendo en cualquier era y en cualquier circunstancia”.

• “Siempre damos la bienvenida al cambio y estamos deseosos de
plantearnos nuevos retos, y en ese sentido estamos transformando la calidad de nuestro management y de nuestras operaciones, en preparación de nuestro nuevo (y permanente, añado yo) salto adelante”.

Es impresionante, ¿no le parece?

Merece releerse.

La voluntad de crecer sin límite, basada en la predisposición al cambio y la mejora constante, es clara y determinante.

Si se sigue leyendo el informe, los mensajes del presidente y del consejero delegado coinciden en un punto: la necesidad permanente de seguir analizando cuidadosamente el mercado mundial.

El presidente (Katsuaki Watanabe) dice en su carta: “Aunque el mundo es cada vez más complejo y cambiante, no voy a hacer nada extraordinario. Vamos a hacer lo que hemos hecho siempre: fabricar vehículos y desarrollar tecnologías que anticipen las necesidades de la sociedad y de los clientes”. 

Más adelante recuerda

que las metas de Toyota son simples pero ambiciosas:

• Hacer los mejores productos del mundo.

• Conseguir los sistemas de producción más rápidos y más baratos del mundo.

• Tener los servicios comerciales mejores del mundo.

Son objetivos, de nuevo, claros, contundentes y ambiciosos. Parecen fáciles de expresar, pero no son nada fáciles de conseguir. Y en Toyota no los dicen porque sí.

Los dicen en serio.

Si se sigue leyendo, se llega a una entrevista al presidente en la que éste amplía aspectos de la filosofía de Toyota:

• Explica que tiene tres retos a corto plazo:

1. Mejorar la calidad, porque la calidad es “el alma de Toyota”. Para la empresa –dice- un vehículo defectuoso es uno entre decenas de miles de coches perfectos, es decir, puede parecer un problema pequeño; sin embargo, no debemos olvidar que, para el cliente, ese vehículo lo es todo.

2. Reforzar la competitividad en costes. Dice: 
“Debemos implantar iniciativas de reducción de costes basadas en nuevas ideas y enfoques, y acelerar el desarrollo de sistemas y tecnologías que permitan la fabricación a bajo coste y el desarrollo de productos con insuperables cualidades y calidades”.

3. Mejorar el desarrollo del personal, promoviendo mejor el talento y el management local.

Watanabe lo resume diciendo que, si consolidan los fundamentos de su  propia filosofía, seguirán creciendo con éxito, porque “la cantidad es el resultado natural de la calidad”. Otra frase que merece subrayarse.

La lectura de esos retos no deja de resultar chocante, porque el presidente de Toyota habla de asumir nuevos retos en aspectos como la calidad y los costes, donde Toyota se supone que ya es un ejemplo mundial. 

Pero no están satisfechos. Es el espíritu del kaizen japonés: la mejora continua.
En Toyota ser los mejores del mundo hoy no les basta; quieren seguir siéndolo siempre.

La fórmula está clara: humildad y ganas permanentes de mejorar.

• En respuesta a otra pregunta, remarca “el deseo de proporcionar productos limpios y seguros para mejorar la calidad de vida en el mundo”, y en ese sentido, insistir en el esfuerzo para mantener y ampliar la ventaja como líderes indiscutibles en el desarrollo de tecnologías limpias, como la aplicada en los coches híbridos, de los cuales el Toyota Prius es el principal símbolo.

• Hacia el final de la entrevista recuerda que Toyota nunca dejará de luchar por crecer, porque “en el momento en que una compañía pierde su apetito por el crecimiento, está dando el primer paso en el camino hacia su ocaso”. Otra frase para remarcar.

• Y acaba con una última frase que resume su filosofía: 

“queremos proporcionar al mundo coches perfectos, que hagan el aire más limpio cuanto más circulen, y que no causen accidentes ni heridas a la gente”.
Los 7 mandamientos de Toyota

1. Honrar la letra y el espíritu de la ley de cada nación, y emprender
actividades justas, para ser un buen ciudadano corporativo en el mundo.

2. Respetar la cultura y costumbres de cada nación y contribuir al desarrollo económico y social a través de actividades corporativas en las comunidades.

3. Dedicarnos a proveer productos limpios y seguros y realzar la calidad de vida en todo el mundo, a través de nuestros productos.

4. Crear y desarrollar tecnologías avanzadas y proveer productos y servicios excepcionales que satisfagan las necesidades de los clientes en todo el mundo.

5. Crear una cultura empresarial que realce la creatividad individual y valore el trabajo en equipo honrando la confianza y el respeto mutuo entre el trabajador y la dirección.

6. Perseguir el crecimiento en armonía con la comunidad global a través de una gestión innovadora.

7. Trabajar con aliados en la investigación y desarrollo, para alcanzar una tasa de crecimiento estable y a largo plazo beneficios mutuos, manteniéndonos permanentemente abiertos a nuevas alianzas.


Clientes

• Basado en nuestra filosofía de que “El Cliente es lo primero”, desarrollamos y ofrecemos productos innovadores, seguros y de alta calidad, así como servicios para cubrir la demanda de una amplia variedad de clientes que exigen enriquecer sus vidas en todo el mundo.

• Nos esforzamos en proteger la información personal de los clientes de acuerdo con las leyes de privacidad de cada país.

Empleados

• Respetamos a nuestros empleados y creemos que el éxito de nuestro negocio es conducido por la creatividad individual y el buen trabajo en equipo.

• Apoyamos la igualdad en las oportunidades de trabajo, diversidad e inclusión para nuestros trabajadores y no los discriminamos.

• Nos esforzamos en ofrecer condiciones de trabajo justas y mantener un entorno de trabajo sano y seguro para nuestros empleados.

• Respetamos y honramos los derechos humanos de la gente involucrada en nuestro negocio y, en particular, no utilizamos o toleramos cualquier forma de maltrato o trabajo infantil.

• A través de la comunicación y el dialogo con nuestros empleados,
construimos y compartimos el valor de la “Confianza y Responsabilidad Mutuas”, y trabajamos juntos para el éxito de nuestros empleados y nuestra compañía.

• La dirección de cada una de nuestras filiales lidera la creación de una cultura empresarial que promueve el comportamiento ético.

Business Partners

• Respetamos a nuestros business partners, como proveedores y
distribuidores y trabajamos con ellos a largo plazo, buscando el crecimiento mutuo basado a su vez en la mutua confianza.

• En el momento en que buscamos un nuevo business partner, estamos abiertos a cualquier candidato sin tener en cuenta su nacionalidad o tamaño, los evaluamos basándonos en sus puntos fuertes.

• Mantenemos una competitividad justa y libre de acuerdo con las leyes de competencia de cada país.

Accionistas

• Nos esforzamos en realzar el valor corporativo alcanzando un crecimiento estable a largo plazo en beneficio de nuestros accionistas.

• Proveemos a nuestros accionistas e inversores de las cuentas de resultados y condiciones financieras.