miércoles, 15 de mayo de 2013

Frases y Pensamientos



No se trata de ser el primero, sino de llegar con todos y a tiempo 
Pierre Bonnard.

La cooperación es la convicción plena de que nadie puede llegar a la meta si no llegan todos.
Richard Pawson.

Casi no hay cosa imposible para quien sabe trabajar y esperar.
Leon Tolstoi.

Es más fácil hacer leyes que gobernar.
Michael Levine.

La gente ociosa suele sentirse más cansada que la que trabaja.
P. Abablard.

El conocimiento nos hace responsables.
Isaac Bashevis Singer.

Nuestro conocimiento es una pequeña isla en el enorme océano del desconocimiento.
James Joyce.

Un hombre de genio no se equivoca. Sus errores son los umbrales del descubrimiento.
Virginia Burden.

Una mente atormentada por la duda no puede concentrarse en el camino que conduce al éxito.
Harvey Mackay.

Si no decides cuáles son tus prioridades y cuánto tiempo les dedicarás, alguien más lo decidirá por ti.
Sebastián Cohen Saavedra.

El inteligente no es aquel que lo sabe todo sino aquel que sabe utilizar lo poco que sabe.
Anónimo.

Muchos hombres pasan por sabios gracias a la ignorancia de los demás.
Helman Nahr .

La tecnología no nos ahorra tiempo, pero sí lo reparte de otra manera.
Steve Jobs,

Nunca por hacer las cosas bien, se ha perdido el tiempo.
Charles James Fox.

Los ejemplos son diez veces más útiles que los preceptos.
Albert Einstein.

Hay un fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
Noel Clarasó.

Las grandes ideas son aquellas de las que lo único que nos sorprende es que no se nos hayan ocurrido antes.
Lao-tse.

Aquel que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte, pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo es poderoso.
Josh Billings.

La vida consiste no en tener buenas cartas sino en jugar bien las que uno tiene.
Anónimo.

Haz que las contrariedades te alienten y los obstáculos te engrandezcan.
Bill Eardley.

La ambición es el camino al éxito, la tenacidad, el vehículo en que se llega.
Mark Twain.

Si respetas la importancia de tu trabajo, éste, probablemente, te devolverá el.
William A. Ward.

Las oportunidades son como los amaneceres, si uno espera demasiado, se los pierde.
Samuel Johnson.

Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia.
Peter Drucker.

Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente.
Anónimo.

Los problemas son aquellas circunstancias que ves cuando no tienes definido tu objetivo.
Publilio Siro.

Por los defectos de los demás el sabio corrige los propios.
Miguel de Unamuno.

Los pequeños actos que se ejecutan son mejores que todos aquellos grandes que se planean.
Séneca.

No hay lugar tan estrecho donde no se pueda elevar el pensamiento al cielo.
Jean de la Bruy.

A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes.
Jaime Luciano Balmes.

La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho.
Françoise Alexandre.

Todo el mundo se queja de su memoria, pero nadie de su inteligencia.
Erasmo de Rotterdam.

REFLEXIÓN: La Barbería





Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba, como es costumbre en estos casos, entabló una amena conversación con la persona que lo atendía. Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas. De pronto, tocaron el tema de Dios.
El barbero dijo:

- Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice.
- Pero, ¿por qué dice usted eso? -preguntó el cliente.
- Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe.
O... dígame, acaso si Dios existiera, ¿habría tantos enfermos?, ¿Habrían niños abandonados?

Si Dios existiera, no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad.
Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.
El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión.
El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. 

Recién abandonaba la barbería, vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo; al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado. Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero:

- ¿Sabe una cosa? Los barberos no existen.
- ¿Cómo que no existen? -preguntó el barbero-. Si aquí estoy yo y soy barbero.
- ¡No! -dijo el cliente-, no existen! porque si existieran no habrían personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.
- Ah, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mí.
- ¡Exacto! -dijo el cliente-. Ese es el punto.
Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.